Dos triángulos se encuentran alrededor del nombre sagrado. Julio interpreta en ello una relación entre el gran universo y la persona, el Creador y sus criaturas.
Leer la simbología
La nota habla del macrocosmos y del microcosmos e identifica el nombre IÉVE en el centro. Los triángulos pequeños llevan Adonaï. El alfa y la omega remiten al principio y al fin. El exergo desarrolla el tema de Dios como fuente de la salvación.
Los efectos atribuidos
Julio atribuye al signo una aplicación en el peligro grave, la desesperación, el abandono y la indigencia. El texto concede un lugar particular a la petición de auxilio cuando una persona se siente privada de apoyo.
El uso en Julio
Adonaï se entiende como un soporte de súplica preparado según los consejos prácticos de la obra: bendición, consagración y oración. La nota no proporciona ninguna correspondencia planetaria que deba aplicarse a los dos triángulos.
Una lectura personal
Para una lectura personal, observe el encuentro de los dos triángulos y el centro que comparten. Puede formular una petición de ayuda partiendo de aquello que le aísla y luego reconocer los vínculos y apoyos que siguen siendo posibles.
La fuente y las variantes
La reproducción es la plancha n.º 3 del tercer volumen. La figura de seis puntas se distingue del Pentagrama de cinco puntas, aunque los nombres sagrados y ciertas intenciones de protección coinciden.
Abate Julio, El libro secreto de los grandes exorcismos y bendiciones, Vincennes, en casa del autor, 1908. Explicación y aplicación n.º 51, p. 441–442. Consejos prácticos sobre los soportes bendecidos y consagrados: p. 462–463.
Numeración del repertorio clásico: 22 de 44. Esta numeración difiere del inventario de los grabados de los volúmenes antiguos.
Leer la nota en la edición de 1908
Grabado extraído del ejemplar digitalizado por la Divinity School Library, Duke University / Internet Archive, a 360 dpi. Se conservan la composición, los caracteres y los colores.






























