Un lirio aparece en el centro de una vidriera de colores. Julio asocia esta figura con la purificación y el deseo de recuperar la claridad interior.
Leer el simbolismo
La nota explica el exordio mediante la aspersión con hisopo y la purificación. El lirio ofrece una imagen de este tema. En Julio, la purificación precede a la puesta en orden y la iluminación; implica una transformación moral de la persona.
Los efectos atribuidos
El autor atribuye al signo una aplicación en la petición de perdón y el regreso a la pureza. Añade consideraciones históricas sobre el cuerpo y las enfermedades. El sentido espiritual central es el arrepentimiento y el cambio de rumbo.
El uso en Julio
El signo acompaña una petición de perdón en las prácticas de oración y preparación de los soportes de Julio. La nota insiste en la higiene y, sobre todo, en una reforma de la conducta; no reduce la purificación al único objeto que se lleva.
Una lectura personal
Una lectura personal puede centrarse en una acción que desea reparar o en un hábito que desea cambiar. Formule una intención precisa y, después, elija un gesto de reparación o de puesta en orden que la haga concreta.
La fuente y las variantes
La reproducción es la lámina n.º 24 del tercer volumen. La figura floral se distingue del Amor puro, cuya oración también evoca los lirios, pero cuya composición es principalmente escrita.
Abad Julio, El libro secreto de los grandes exorcismos y bendiciones, Vincennes, en casa del autor, 1908. Explicación y aplicación n.º 72, p. 454. Indicaciones prácticas sobre los soportes bendecidos y consagrados: pp. 462–463.
Numeración del repertorio clásico: 38 de 44. Esta numeración difiere del inventario de grabados de los volúmenes antiguos.
Leer la nota en la edición de 1908
Grabado extraído del ejemplar digitalizado por la Divinity School Library, Duke University / Internet Archive, a 360 dpi. Se conservaron la composición, los caracteres y los colores.






























