Como quizá sepan, detrás de Aeternum hay una pequeña empresa con sede en Bretaña (más concretamente, en el sur de Finisterre). Y es bien sabido que este territorio vive al ritmo de leyendas, mitos y prácticas mágicas más o menos conocidas (Brocéliande, Merlín, el hada Viviana, los Alineamientos y muchas otras). Así, para poner de relieve nuestro hermoso territorio, publicaremos con regularidad leyendas poco conocidas de la historia bretona.
Esta semana, nos dirigimos a los montes de Arrée, que esconderían una puerta del Infierno...

Uno de los lugares más asociados con esta leyenda es el Yeun Elez, una vasta turbera que habría sido considerada un lugar maldito y misterioso. Se cuenta que el Yeun Elez es una especie de pasaje entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Al anochecer, sería posible ver allí las almas de los condenados vagando, así como a hechiceros o sacerdotes que han perdido la fe, condenados a permanecer allí eternamente.

Según algunos, incluso se podría ver allí agua hirviendo, una prueba de que el Infierno se encuentra justo debajo.
La leyenda también está relacionada con la figura del Ankou, un personaje emblemático del folclore bretón que suele representarse como el sirviente de la muerte. El Ankou se encargaría de recoger las almas de los difuntos para conducirlas al más allá, y se dice que ronda alrededor de la Puerta del Infierno para cumplir esta tarea. Por eso, no se recomienda precisamente pasear por allí al caer la noche...
¡Nos vemos la próxima semana para conocer otra leyenda!






























