El Rebis es una figura alquímica andrógina: un solo cuerpo lleva dos cabezas, masculina y femenina, frecuentemente asociadas con el Sol y la Luna. La imagen aparece en la emblemática alquímica de la Edad Moderna como representación de una conjunción cumplida, en la que unos principios antes separados quedan reunidos. No describe a una persona histórica ni a un «dios alquímico». El Rebis actúa como un diagrama viviente de la unión de los opuestos, especialmente en las tradiciones que relacionan el Azufre, el Mercurio, el Sol y la Luna.
| Forma | Cuerpo andrógino de dos cabezas, masculina y femenina |
|---|---|
| Etimología tradicional | Re-bis, «cosa doble» |
| Principios asociados | Sol y Luna, Azufre y Mercurio |
| Operación | Conjunción y reunión de opuestos |
| Contexto | Emblemática alquímica europea de la Edad Moderna |
¿Cómo reconocer un Rebis?
El Rebis suele mostrar un cuerpo erguido coronado por dos cabezas, una masculina y otra femenina. Las manos sostienen atributos geométricos o alquímicos, mientras que el Sol y la Luna pueden aparecer sobre la figura o a su alrededor.
Imágenes célebres colocan al andrógino sobre un dragón y lo rodean de un conjunto denso de signos planetarios, elementales y geométricos. Esta acumulación indica que no se trata de un retrato, sino de una síntesis visual.
La figura debe interpretarse como un resultado: lo que estaba separado ahora está reunido en un solo cuerpo simbólico.
¿Qué significa la palabra Rebis?
Los autores alquímicos relacionan el término con la expresión latina res bina o con la idea de «cosa doble». La etimología simbólica corresponde perfectamente a la figura de dos cabezas.
La palabra expresa una unidad compuesta por dos principios. No se trata de borrar las diferencias, sino de reunirlas en una nueva forma estable.
Esta lógica de reunión aparece en varias imágenes alquímicas en las que el rey y la reina, el Sol y la Luna o el Azufre y el Mercurio pasan por la separación, la purificación y luego la conjunción.
¿Por qué la alquimia reúne lo masculino y lo femenino?
La literatura alquímica utiliza la pareja masculino-femenino para representar polaridades químicas y cosmológicas. El Sol puede asociarse con un principio masculino y la Luna con un principio femenino; Azufre y Mercurio forman otra polaridad importante.
El Rebis muestra el momento en que esta dualidad deja de ser oposición y se convierte en composición. Por tanto, la figura pertenece a una concepción de transformación de la materia.
El Azufre y el Mercurio tienen cada uno su propia ficha en el Grimorio; el Rebis permite comprender qué produce simbólicamente su unión en ciertos sistemas.
¿Qué lugar ocupa entre los emblemas atribuidos a Basilio Valentín?
La obra Azoth, difundida en el siglo XVII bajo el nombre de Basilio Valentín, presenta una serie de emblemas que se han vuelto célebres en la historia de la alquimia. Uno de ellos muestra una figura andrógina en el centro de una vasta red de símbolos.
La Wellcome Collection conserva una edición francesa de 1624 y facsímiles posteriores de esta obra. La tradición editorial vincula estas imágenes con Basilio Valentín, cuya identidad histórica sigue siendo compleja y objeto de debate.
Este contexto editorial debe conservarse: hablar del Rebis sin sus libros, grabados y comentarios equivale a privar a la imagen de la mitad de su lenguaje.
¿Por qué el Rebis no es un simple símbolo de la androginia moderna?
El Rebis interesa hoy a las reflexiones sobre la androginia y la unión de los géneros. Esta recepción contemporánea resulta comprensible ante una figura que combina al hombre y a la mujer en un solo cuerpo.
En la alquimia histórica, el centro de gravedad sigue siendo, no obstante, la conjunción de principios y la transformación de la materia. El sexo de las dos cabezas funciona dentro de un sistema más amplio de correspondencias.
Por tanto, el Rebis debe situarse junto al Ouroboros y al símbolo de la piedra filosofal: tres imágenes que se han convertido en emblemas de la alquimia, pero cada una corresponde a una lógica diferente.
Fuentes y referencias históricas
La Wellcome Collection conserva una edición de 1624 del Azoth, o el medio de hacer el oro oculto de los filósofos, atribuido a Basilio Valentín, una fuente importante de la emblemática alquímica asociada al Rebis.






























