Lista
Alcioneo, Porfirión, Encelado, Polibotes, Efialtes, Oto, Clitio, Mimas, Hipólito, Toas, Damasén, Gración.
Atribuciones
Los Gigantes en la mitología griega son criaturas imponentes, nacidas de la sangre de Urano (el Cielo) cuando fue mutilado por su hijo Cronos. Hijos de Gaia (la Tierra), simbolizan las fuerzas brutales y primordiales de la naturaleza y son famosos por su rebelión contra los dioses del Olimpo durante la Gigantomaquia.
Tabla de correspondencias
| Piedras | Piedra de lava, Obsidiana |
| Planetas | Marte (por su asociación con la fuerza y la guerra) |
| Día | Martes (día asociado con Marte) |
| Deidades relacionadas | Gaia (su madre, diosa primordial de la Tierra) |
| Criaturas | Gigante (representación directa) |
| Plantas | Cardo (símbolo de protección y fuerza) |
| Signos | Aries (por su asociación con la fuerza y la combatividad) |
| Dirección | Sur (asociado con el calor y la fuerza en muchas tradiciones) |
| Sabbats | No aplicable |
Símbolos y apariencias
Los Gigantes suelen representarse como seres de gran tamaño y fuerza sobrehumana. En algunas descripciones, tienen características aterradoras, como serpientes en lugar de piernas, reforzando su vínculo con fuerzas naturales primordiales y caóticas. Estos atributos monstruosos simbolizan su naturaleza salvaje e indómita, convirtiéndolos en figuras de caos y destrucción.
Mitos
El mito más emblemático de los Gigantes es la Gigantomaquia, una batalla épica entre ellos y los dioses olímpicos. Este conflicto monumental representa la lucha entre el orden establecido por los dioses y las fuerzas disruptivas de los Gigantes. La victoria de los Olímpicos simboliza el triunfo del orden sobre el caos, un tema recurrente en muchos mitos griegos que ilustra la victoria de la civilización sobre los elementos salvajes de la naturaleza.
Mensaje espiritual
Los Gigantes, en su esencia, representan la potencia bruta e incontrolada de la naturaleza, recordando la importancia de mantener un equilibrio entre el orden y el caos. Su mito enseña que incluso las fuerzas más destructivas pueden ser superadas o domesticadas, subrayando la capacidad de la humanidad para dominar y canalizar los elementos naturales con fines constructivos. La leyenda de los Gigantes invita a reflexionar sobre cómo interactuamos con nuestro entorno, instándonos a respetar las fuerzas naturales mientras trabajamos para proteger nuestro mundo contra los desequilibrios que podrían conducir a la destrucción.
























