Atribuciones
Gea, la diosa primordial de la Tierra en la mitología griega, es la esencia misma de la Madre Tierra. Representa la fuente original de toda vida, abarcando dioses, titanes y mortales. Su presencia simboliza la fertilidad, la estabilidad y el fundamento de toda existencia.
Tabla de correspondencias
| Piedras | Esmeralda, jaspe rojo |
| Planetas | Tierra (por su asociación directa con Gaia) |
| Día | Viernes (día asociado a Venus, diosa del amor y la belleza, a menudo vinculada a Gaia) |
| Cuestiones relacionadas | Urano (el Cielo, padre de Gea) |
| Criaturas | Serpiente, oso |
| Plantas | Sauce (símbolo de fertilidad y regeneración), Roble (símbolo de fuerza y estabilidad) |
| Señales | Tauro (por su asociación con la fertilidad y la estabilidad), Virgo (por su asociación con la tierra y la naturaleza) |
| Dirección | Norte (asociado con la estabilidad y la tierra en muchas tradiciones) |
| sábados | No aplicable |
Símbolos y apariencias
A menudo se imagina a Gaia como una figura maternal robusta y protectora, personificación de la abundancia y la fertilidad de la tierra. Elementos naturales como la tierra fértil, las plantas, los árboles y, a veces, los animales, están íntimamente ligados a su imagen, representando su capacidad para sustentar y nutrir la vida en la Tierra.
Genealogía
| Consorte | Urano, Pontos, Sarro |
| Niños | Los Titanes, Los cíclopes, Los Hecatónquiros, Nereo, Taumas, Forcis, Ceto, Eurybia |
| Nietos | Los dioses olímpicos |
Mitos
Surgiendo del caos primordial, Gea dio origen a elementos fundamentales del universo, como el cielo (Urano), el mar (Ponto) y las montañas. Desempeña un papel central en muchas narrativas mitológicas, en particular en la Titanomaquia, donde ayuda a Zeus y a los Olímpicos a derrotar a los Titanes. Gea, como madre y abuela de los personajes principales de los mitos griegos, es invocada a menudo en historias de conflicto y creación.
Mensaje espiritual
Gaia encarna la unidad e interdependencia de toda la vida, recordándonos la necesidad vital de vivir en armonía con nuestro entorno. Simboliza la abundancia y la bondad de la Tierra, enfatizando la importancia de respetarla y protegerla, y reconociendo nuestro lugar en este sistema. Su veneración nos enseña la gratitud por los recursos naturales y la responsabilidad por la conservación y la gestión sostenible de nuestro planeta. Al respetar a Gaia, honramos la vida en todas sus formas y nos comprometemos a mantener el equilibrio necesario para la supervivencia de todas las especies, incluida la nuestra.


























