
Querubines
Los querubines son poderosos seres celestiales en el cristianismo, representados como guardianes de la gloria de Dios. Aparecen por primera vez en la Biblia cuando se colocan a la entrada del Jardín del Edén para proteger el árbol de la vida (Génesis 3:24). También aparecen en la decoración del Tabernáculo y del Templo de Salomón, donde sus imágenes dominan el Arca de la Alianza, simbolizando la presencia divina (Éxodo 25:22). Los querubines tienen una apariencia compleja, con múltiples rostros (hombre, león, toro, águila) y cuatro alas, que simbolizan su poder y omnisciencia. Su función principal es proteger los lugares sagrados y proclamar la santidad de Dios.

























