Nuestra Señora del Perpetuo Socorro es un ícono bizantino del siglo XIV, que representa a la Virgen María sosteniendo al Niño Jesús, rodeada por los arcángeles Gabriel y Miguel que presentan los instrumentos de la Pasión. Esta imagen es especialmente venerada por su significado espiritual y su rica historia.
Orígenes e historia del ícono
De origen cretense, el ícono fue llevado a Roma a finales del siglo XV. Fue colocado en la iglesia de San Mateo, donde permaneció hasta la destrucción de la iglesia en 1798. Tras un período de olvido, fue confiado a los Redentoristas en 1866, quienes lo instalaron en la iglesia de San Alfonso de Ligorio, cerca del sitio de la antigua iglesia de San Mateo. Desde entonces, la devoción a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se ha extendido por todo el mundo.
El ícono y su simbolismo
El Niño Jesús, mirando los instrumentos de la Pasión, expresa tanto su temor como su misión sacrificial. La mirada de María, dirigida hacia los fieles, simboliza su papel de mediadora y consoladora, invitando a confiar en su intercesión.
Significado espiritual y devoción
El ícono es considerado milagroso y se invoca para obtener la ayuda y protección de la Virgen María en momentos de necesidad. La devoción a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro está especialmente extendida en las comunidades cristianas, donde se celebra el 27 de junio. Muchas iglesias y basílicas están dedicadas a ella, especialmente la basílica Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en París.









































































































































