Nuestra Señora de los Dolores, también llamada Nuestra Señora de los Siete Dolores o Mater Dolorosa, es un título atribuido a la Virgen María, que destaca los sufrimientos que soportó a lo largo de su vida, especialmente durante la Pasión de su Hijo, Jesucristo.
Los Siete Dolores de María
La devoción a Nuestra Señora de los Dolores se centra en siete eventos destacados de la vida de María, conocidos como los "Siete Dolores":
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La profecía de Simeón durante la Presentación de Jesús en el Templo.
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La huida a Egipto para escapar de la matanza de los Inocentes.
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La pérdida del Niño Jesús durante tres días en Jerusalén.
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El encuentro de María y Jesús en el camino al Calvario.
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La Crucifixión y muerte de Jesús, con María presente al pie de la cruz.
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El descenso de Jesús de la cruz y su entrega a su Madre.
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El entierro de Jesús en el sepulcro.
Estos dolores suelen estar simbolizados por siete espadas que atraviesan el corazón de María, ilustrando su profunda compasión y su participación en los sufrimientos de Cristo.
Fiesta litúrgica y devoción
La Iglesia católica celebra la memoria de Nuestra Señora de los Dolores el 15 de septiembre, al día siguiente de la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. Esta conmemoración invita a los fieles a meditar sobre la compasión de María y su unión íntima con los sufrimientos de su Hijo, ofreciendo un modelo de fe y resiliencia frente al dolor.
Significado espiritual
La veneración a Nuestra Señora de los Dolores recuerda a los creyentes que María, al compartir los sufrimientos de Jesús, desempeña un papel esencial en el misterio de la Redención. Su fidelidad y amor maternal, incluso en los momentos más difíciles, la convierten en una intercesora y un apoyo para todos los que atraviesan pruebas, animándolos a mantenerse firmes en su fe.









































































































































