
Poderes
En la jerarquía celestial cristiana, las Potestades constituyen el noveno coro de la segunda jerarquía. Su papel principal es defender a la humanidad contra las fuerzas del mal y las influencias demoníacas. Son percibidas como guerreras espirituales, combatiendo las tinieblas y protegiendo las almas de los creyentes. Las Potestades también actúan para mantener el orden divino en el mundo, asegurándose de que los designios de Dios se cumplan. Como guardianas de la creación, inspiran y fortalecen a los individuos en su lucha contra el pecado y las tentaciones, aportando fuerza y protección a las almas fieles.

































































































































