Atribuciones
Izanagi-no-Mikoto, a menudo llamado simplemente Izanagi, es una figura central en la mitología sintoísta, que representa al dios creador que, junto con su consorte Izanami, dio origen a las islas de Japón, así como a muchos otros dioses (kami). Su función es la de purificador, habiendo introducido el ritual de purificación, o misogi, tras su regreso de Yomi, el mundo de los muertos. Esta práctica se ha vuelto fundamental en los ritos sintoístas, simbolizando la purificación y la renovación.
Símbolos y apariencias
Izanagi se representa típicamente como un hombre robusto y vigoroso, a menudo vestido con el atuendo ceremonial tradicional, que puede incluir una capa larga y un cetro ritual. Como figura paterna y creadora, encarna la sabiduría y el poder. Se le asocia frecuentemente con elementos como el agua y los espejos, que simbolizan la purificación y la reflexión.
Mitos
El mito más emblemático sobre Izanagi es el de su descenso a Yomi para traer de vuelta a Izanami, quien había muerto al dar a luz al dios del fuego. Incapaz de soportar su transformación en una criatura de la oscuridad, Izanagi huyó y selló la entrada al inframundo con una gigantesca roca. A su regreso, se purificó en un río, dando a luz a nuevos dioses a través de los objetos que lavaba. Por ejemplo, al limpiarse el ojo izquierdo, nació Amaterasu (diosa del sol), y de su ojo derecho, Tsukuyomi (dios de la luna). Este mito ilustra los temas de la muerte, el renacimiento y la purificación.
Mensaje espiritual
El mensaje espiritual de Izanagi está profundamente arraigado en los conceptos de renovación y purificación. Como padre de los dioses, fomenta la resiliencia, demostrando cómo afrontar las dificultades y la impureza puede conducir a la creación y la regeneración. La práctica de purificación que inició subraya la importancia de limpiarse de influencias negativas y renovar regularmente la mente y el entorno para mantener la armonía y el equilibrio. Izanagi enseña que los finales a menudo son solo el comienzo de un nuevo ciclo, y que la valentía para afrontar la oscuridad puede traer luz.


























