Mecenazgo
Se invoca a la Virgen María para protección, compasión y consuelo. Se la asocia particularmente con la familia, la maternidad, la sanación y el apoyo en tiempos difíciles. Sus advocaciones, derivadas del catolicismo popular, estructuran sus patronazgos: Nuestra Señora del Perpetuo Socorro para la asistencia en situaciones desesperadas, Nuestra Señora de los Dolores para el consuelo en el sufrimiento, y Nuestra Señora de las Gracias para la intercesión y la misericordia. Estas advocaciones corresponden a áreas específicas de petición y esperanza.
Mitos y leyendas
Ninguna leyenda singular se ha desarrollado fuera del canon cristiano. Los episodios canónicos de su vida —la Anunciación, la Natividad, la Crucifixión y la Asunción— sirven como puntos de referencia. Se utilizan como modelos de paciencia, perseverancia y fidelidad. La figura de María se transmite así como ejemplo de fortaleza ante la adversidad y cercanía a los fieles.
Cultos
La devoción a María se concreta en los altares domésticos y en las prácticas de piedad individual. Se le dedican imágenes, estatuas y velas. Las oraciones marianas, como el Ave María y la Salve Regina, son las principales fórmulas de petición. Las ofrendas de flores, especialmente lirios y rosas, son comunes. Las festividades marianas del calendario litúrgico, como la Inmaculada Concepción (8 de diciembre) y la Asunción (15 de agosto), estructuran los momentos culminantes de esta devoción, incluso fuera de los lugares de culto oficiales.
Atributos y símbolos
Los colores tradicionales asociados con María son el azul y el blanco, que simbolizan protección y pureza, respectivamente. Sus representaciones iconográficas suelen ir acompañadas de un manto azul, flores como lirios o rosas, y símbolos relacionados con su maternidad. Medallas, escapularios e imágenes devocionales ocupan un lugar central en las prácticas dedicadas a ella.
Personalidad
María es descrita como benévola, maternal y protectora. Representa la dulzura, la intercesión y la atención a los fieles. Su papel de mediadora la posiciona como una figura de cercanía, pero su resistencia ante el sufrimiento también le confiere una dimensión solemne y ejemplar.
Sincretismo
La figura de María ilustra un proceso de convergencia entre la devoción católica y las prácticas populares afroamericanas. A veces se la asocia, mediante correspondencia simbólica, con figuras maternas de otras tradiciones religiosas, pero se la identifica principalmente con la Virgen cristiana, tal como se la venera en el catolicismo.


























