Atribuciones
Cerbero, el perro de tres cabezas, es una figura icónica de la mitología griega, conocido como el inquebrantable guardián del inframundo. Su presencia a la entrada del Hades garantiza que los muertos permanezcan en el más allá y que los vivos no puedan entrar sin permiso, encarnando así el papel de protector de las leyes de la vida y la muerte.
Tabla de correspondencias
| Piedras | Obsidiana, ónix |
| Planetas | Plutón (por su asociación con el inframundo y la muerte) |
| Día | Sábado (día asociado a Saturno, que tiene vínculos con el inframundo) |
| Cuestiones relacionadas | Heracles (en su leyenda de los doce trabajos, donde domestica a Cerbero) |
| Criaturas | Perro de tres cabezas (representación directa de Cerbero) |
| Plantas | Acónito (una planta venenosa a menudo asociada con el inframundo y la muerte) |
| Señales | Escorpio (por su asociación con la muerte y la transformación) |
| Dirección | Sur (asociado al calor y la energía subterránea) |
| sábados | No aplicable |
Símbolos y apariencias
Cerbero es famoso por sus tres cabezas, cada una de las cuales representa, según algunas interpretaciones, el pasado, el presente y el futuro. En diversas descripciones mitológicas, también se le representa con una cola de serpiente y serpientes que emergen de su cuerpo, lo que refuerza su aspecto aterrador y refuerza su papel de criatura guardiana. Estas características subrayan su naturaleza vigilante y protectora, simbolizando también los peligros que acechan en el reino de los muertos.
Mitos
Una de las historias más famosas sobre Cerbero es la de Heracles (Hércules en la mitología romana), quien debe capturarlo como parte de sus doce trabajos. Este mito ilustra no solo la valentía y la astucia de Heracles, sino también la impenetrable naturaleza del inframundo y la dificultad de desafiar las reglas establecidas por los dioses. La captura y el regreso de Cerbero por Heracles demuestran la posibilidad de superar obstáculos aparentemente insuperables con ingenio y valentía.
Mensaje espiritual
Cerbero simboliza la barrera entre el mundo de los vivos y el de los muertos, recordándonos la importancia de respetar las transiciones naturales y los límites divinos. Su papel como guardián resalta la necesidad de proteger los santuarios sagrados y obedecer las leyes cósmicas. El mito de Cerbero enseña que algunos límites no deben cruzarse y que respetar las reglas es crucial para mantener el equilibrio y el orden del mundo. Este mensaje subraya que la curiosidad y la ambición humanas, si bien a menudo son fuentes de progreso, deben moderarse con la prudencia y la reverencia hacia fuerzas superiores a nosotros mismos.


























