Atribuciones
Dhul-Khalasa se asociaba con diversos atributos y funciones. Se le veneraba principalmente como deidad guerrera, ofreciendo protección y apoyo a los guerreros en el campo de batalla. Además, se le consideraba una deidad de la fertilidad, promoviendo el crecimiento de los cultivos y la reproducción animal. Dhul-Khalasa se invocaba a menudo en tiempos de crisis o conflicto, cuando se buscaba su poder y favor para asegurar la victoria y la prosperidad.
Tabla de correspondencias
| Piedras | Ágata, jaspe rojo |
| Planetas | Marte (por su asociación con la guerra, la fuerza y la protección) |
| Día | Martes (día asociado a Marte) |
| Cuestiones relacionadas | Árabes preislámicos (deidades asociadas a la mitología árabe preislámica) |
| Criaturas | León (un animal asociado con la fuerza, la realeza y la protección) |
| Plantas | Sauce (planta asociada con la protección y la resiliencia), Cactus (planta asociada con la fuerza y la protección) |
| Señales | Aries (por su asociación con Marte, fuerza y determinación) |
| Dirección | Sur (asociado con la fuerza, la protección y la dominación) |
| sábados | No aplicable |
| Elemento | Fuego (asociado con la fuerza, la pasión y la protección) |
Símbolos y apariencias
Dhul-Khalasa solía representarse como una estatua de piedra o metal, a menudo como un robusto guerrero con armadura y empuñando una lanza o espada, simbolizando su naturaleza guerrera y protectora. Sus imágenes eran veneradas en santuarios y templos dedicados a su culto, donde se le presentaban ofrendas y se celebraban rituales en su honor.
Mitos
Se han conservado pocos mitos específicos sobre Dhul-Khalasa debido a la fragmentación de las fuentes preislámicas. Sin embargo, inscripciones y textos antiguos hacen referencia a su importancia en la vida cotidiana de las tribus árabes, así como a su papel en la fertilidad, la protección y los ritos de guerra. Se le invocaba a menudo en situaciones de peligro o conflicto, donde se buscaba su poder para garantizar la seguridad y la victoria.
Mensaje espiritual
Aunque el culto a Dhul-Khalasa fue reemplazado por la llegada del islam, su importancia histórica reside en su representación como deidad de la guerra, la fertilidad y la protección, que encarnaba las preocupaciones y aspiraciones de las antiguas tribus árabes. Su culto ilustra la diversidad religiosa y espiritual que existía en la región antes de la expansión del islam, ofreciendo una visión fascinante de las creencias y prácticas religiosas de los antiguos pueblos árabes.


























