Como ya sabrán, Aeternum es una pequeña empresa con sede en Bretaña (en el sur de Finisterre, para ser exactos). Y es bien sabido que esta región vive al ritmo de leyendas, mitos y prácticas mágicas, algunas más famosas que otras (Brocélianda, Merlín, la Dama del Lago, los Alineamientos y muchas más). Por ello, para dar a conocer nuestra hermosa región, publicaremos periódicamente leyendas menos conocidas de la historia bretona.
Esta semana os voy a contar una leyenda conocida en toda Bretaña, la del Bugul-noz...
En lo profundo de los bosques bretones, lejos de los caminos trillados, vive una criatura solitaria y misteriosa conocida como Bugul Noz. Este nombre significa literalmente "pastor de la noche" en bretón. El Bugul Noz es una figura inquietante, un espíritu del bosque que vaga sin cesar, encargado de proteger la naturaleza y a los animales de los peligros nocturnos, mientras aterroriza a los humanos con sus apariciones.
El Bugul Noz se describe a menudo como una criatura enorme con rasgos aterradores y distorsionados. Lleva un sombrero grande, "más ancho que una rueda de carreta", y una larga capa blanca que lo cubre parcialmente y realza su aspecto aterrador. Su rostro es tan espantoso que incluso los animales huyen al verlo. Sin embargo, a pesar de su aspecto aterrador, el Bugul Noz no siempre es malvado. Su corazón está lleno de tristeza y soledad, pues anhela compañía, pero su apariencia lo condena a una existencia aislada.

Cuenta la leyenda que los bretones que regresan de arar suelen encontrarlo y temer este momento. El Bugul Noz suele aparecerse a los viajeros nocturnos, oculto en los bosques y senderos. A medianoche, en el apogeo de su poder, a veces se viste con la piel de un lobo para correr en la noche, aumentando así su aura aterradora. También posee el don de la metamorfosis, que le permite transformarse en diversas criaturas, como un caballo, para sorprender a sus víctimas.
Al acercarse, el Bugul Noz parece crecer, volviéndose cada vez más imponente y aterrador, como en una pesadilla. A veces lo acompañan los Korrigans, esos pequeños elfos traviesos que cantan sus canciones de marcha, añadiendo una dimensión sobrenatural e inquietante a sus apariciones.
A pesar de su naturaleza inquietante, el Bugul Noz está profundamente comprometido con la protección del bosque y sus habitantes. Vela por los animales, protegiéndolos de cazadores y depredadores nocturnos, y a veces incluso por los viajeros extraviados, alejándolos del peligro y guiándolos hacia un lugar seguro. Sus aterradoras apariciones a menudo sirven de advertencia para quienes no respetan el bosque y sus misterios.
También hay historias en las que Bugul Noz ayuda a quienes se pierden en el bosque a encontrar el camino de regreso, aunque estas personas nunca lo ven directamente. Solo sienten su presencia y, a veces, oyen susurros tranquilizadores en el viento.
Tenga cuidado de no silbar durante la noche, este ruido tiende a hacerle perder la compostura.



















