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1. La juventud de La Voisin |
Catherine Monvoisin, más conocida como La Voisin, es una figura famosa de la Francia del siglo XVII, asociada a uno de los casos criminales más notorios de su época: el Caso de los Venenos. Considerada clarividente, bruja y envenenadora, ejerció influencia incluso en las altas esferas de la sociedad francesa. Un retrato.
1. La juventud de La Voisin
1.1. Una familia modesta
Catherine Monvoisin, nacida Catherine Deshayes alrededor de 1640, nació en Francia en una familia modesta. Se desconoce con certeza su lugar de nacimiento, pero es probable que provenga de París o sus alrededores, una región que experimentaba un rápido crecimiento económico y social en aquella época. La Francia del siglo XVII estuvo marcada por las desigualdades sociales y las dificultades económicas de las clases bajas, lo que influyó profundamente en la infancia de Catherine. Creció en una familia que, si bien no era adinerada, le inculcó valores de ingenio y supervivencia, esenciales en un entorno donde la superstición y la fe religiosa coexistían con la dura realidad de la vida cotidiana.
Se conocen pocos detalles sobre su educación formal, común para las niñas de su clase social en aquella época. La educación que recibió probablemente fue limitada y se centró en las habilidades domésticas necesarias para el manejo de un hogar. Sin embargo, Catalina desarrolló un temprano interés por las prácticas ocultas y la adivinación, áreas que posteriormente definirían su carrera. Aprendió los fundamentos de las hierbas medicinales y los remedios populares, conocimientos que posteriormente utilizaría de forma más siniestra.
1.2. Entonces un matrimonio pragmático
A una edad relativamente joven, Catalina se casó con Antoine Monvoisin, un hábil artesano joyero. Este matrimonio marcó un punto de inflexión en su vida, brindándole cierta estabilidad económica y social. Antoine, aunque respetado por su profesión, no podía proporcionar lujos duraderos a su familia, lo que impulsó a Catalina a buscar medios de subsistencia alternativos. Su vida matrimonial probablemente estuvo marcada por dificultades económicas y responsabilidades domésticas, pero aprovechó estas experiencias para fortalecer su independencia y capacidad de adaptación.
El matrimonio de Catherine con Antoine Monvoisin le dio el nombre con el que sería conocida posteriormente: La Voisin. Aunque su unión no fue particularmente romántica ni apasionada, se basó en necesidades mutuas y respeto pragmático. Antoine, aunque conocía las actividades de Catherine, parecía tolerar sus prácticas ocultistas, incluso alentándolas tácitamente debido a los ingresos adicionales que generaban. Juntos tuvieron varios hijos, pero Catherine pronto destacó por sus negocios secundarios, que comenzaron a atraer la atención de sus vecinos y clientes.
1.3. Y un carisma que le hará famoso.
Catalina, con su carisma y sus dotes adivinatorias, atrae a una clientela diversa, desde residentes locales hasta miembros de la nobleza. Su doble vida, que combina sus responsabilidades como madre y esposa con sus actividades como bruja y envenenadora, demuestra su habilidad para navegar con destreza entre las expectativas sociales y sus ambiciones personales. Su hogar se convierte no solo en un santuario familiar, sino también en un centro de actividad oculta, donde practica sus artes oscuras lejos de miradas indiscretas.
2. El ascenso como bruja
2.1. Su conocimiento de las plantas
Los primeros encuentros de La Voisin con la magia y la brujería probablemente se produjeron a través de figuras locales, curanderos y practicantes de magia popular. Comenzó a forjarse una reputación de mujer sabia, capaz de preparar pociones y lanzar hechizos. Su creciente conocimiento de las hierbas medicinales y las prácticas ocultas le permitió ganarse la confianza de quienes la consultaban. Estos primeros años fueron cruciales para La Voisin, ya que le permitieron familiarizarse con los diversos aspectos de la brujería y la adivinación.
2.2. Una mujer influyente
A medida que La Voisin profundizaba sus conocimientos y habilidades, estableció redes con otros practicantes de la magia y el ocultismo. Se relacionó con alquimistas, astrólogos y curanderos, formando una red clandestina de personas involucradas en prácticas esotéricas, incluyendo misas negras. Estas relaciones le proporcionaron no solo conocimientos adicionales, sino también cierta protección frente a las autoridades, convirtiéndose en una figura respetada y temida en estos círculos. La Voisin se desenvolvió hábilmente en este entorno, utilizando sus contactos para ampliar su influencia y alcance.
2.3. Un dominio de la clarividencia
Además de su participación en círculos ocultistas, La Voisin desarrolló un próspero negocio de adivinación y magia. Ofrecía servicios de adivinación, utilizando técnicas como la quiromancia (lectura de las líneas de la mano), la cartomancia (lectura de cartas) y la nigromancia (comunicación con los muertos). Estas prácticas le permitieron atraer a una clientela diversa, desde la gente común hasta la nobleza. Su talento para predecir el futuro y brindar consejos esotéricos le granjeó rápidamente la reputación de ser una clarividente fiable y poderosa.
La Voisin es particularmente hábil en el arte de la adivinación. Utiliza diversas herramientas y rituales para ofrecer consultas a sus clientes. Sus predicciones suelen ir acompañadas de rituales de purificación, bendiciones y hechizos de protección. También ofrece amuletos y talismanes que, según se cree, traen suerte, amor o éxito a quienes los llevan. Su capacidad para manipular las creencias y esperanzas de sus clientes es uno de los elementos clave de su éxito. Los servicios de La Voisin se hicieron populares rápidamente y es conocida por su discreción y eficacia.
2.4. El Hacedor de Ángeles
Su reputación de practicar abortos clandestinos era particularmente notoria, hasta el punto de que muchas mujeres, a menudo desesperadas, recurrían discretamente a sus servicios para deshacerse de sus hijos ilegítimos. Esta especialidad le valió el siniestro apodo de "creadora de ángeles".
Según su propia admisión, La Voisin orquestó abortos en gran escala, quemando y enterrando en su jardín los cuerpos de más de 2.500 niños nacidos prematuramente.
2.5. Clientes de todo París
La clientela de La Voisin era extremadamente diversa. Atraía a personas de todos los ámbitos, cada una buscando resolver problemas personales, románticos o financieros. Nobles y cortesanos la consultaban en secreto para obtener venenos o pociones destinadas a eliminar rivales o ganarse el favor de Luis XIV. La burguesía, por su parte, buscaba soluciones a sus preocupaciones cotidianas, desde problemas de salud hasta disputas familiares. La Voisin sabía adaptarse a las necesidades de cada persona, ofreciendo servicios a medida y garantizando la confidencialidad de sus consultas. Esta diversidad de clientes contribuyó a su creciente influencia y a la consolidación de su reputación en todo París.
3. El asunto de los venenos
3.1. El escándalo judicial
El Caso de los Venenos fue uno de los escándalos más sonados del reinado de Luis XIV, que estalló en la década de 1670 y expuso una compleja red de crímenes que involucraba a la nobleza francesa. Este asunto se desarrolló en un contexto de superstición, rivalidades políticas y luchas de poder en la corte de Versalles. La Francia del siglo XVII, a pesar de su grandeza y esplendor, también era un lugar donde la magia negra, los venenos y las artes ocultas se usaban comúnmente para resolver disputas personales y políticas. Los venenos, en particular, se convirtieron en las armas predilectas de quienes buscaban eliminar enemigos sin llamar la atención directamente.

El Caso de los Venenos comenzó a atraer la atención pública en 1677, cuando una serie de muertes sospechosas entre la nobleza dieron lugar a una investigación exhaustiva. Los rumores de brujería, asesinatos rituales y conspiraciones de envenenamiento se extendieron rápidamente. El caso adquirió relevancia histórica no solo por la magnitud de los crímenes revelados, sino también porque expuso la corrupción, la manipulación y la depravación dentro de la corte real.
La revelación de estos escándalos llevó a Luis XIV a establecer la Chambre Ardente, un tribunal especial encargado de juzgar los casos de brujería y envenenamiento.
3.2. La participación de La Voisin
Catherine Monvoisin, a través de su red, fue rápidamente identificada como figura central en el Caso de los Venenos. Sus actividades, consideradas clandestinas y criminales, estaban en el corazón de la red de envenenamiento que operaba en París. Monvoisin fue acusada de suministrar venenos mortales a una multitud de clientes, desde ciudadanos comunes hasta miembros de la alta nobleza. Su casa, ubicada en el barrio de Montmartre, se convirtió en un centro de actividades ilícitas, atrayendo a una clientela diversa y desesperada.
Las actividades delictivas de La Voisin incluyen la fabricación y venta de venenos potentes, como el arsénico y la belladona (una planta venenosa muy conocida en la brujería), así como la práctica de rituales de magia negra para asegurar su eficacia. Utiliza sus conocimientos de herbolaria y alquimia para preparar pociones mortales, a menudo camufladas en medicinas o cosméticos.
La Voisin también estuvo implicada en "sacrificios de niños" durante ceremonias ocultistas, acusaciones que conmocionaron profundamente a la sociedad de la época. Por supuesto, estos actos pretendían ser "espectaculares", y es casi seguro que se trataba de abortos de hijos ilegítimos.
Curiosamente, los documentos relativos a las misas negras fueron destruidos a petición del rey...
3.3. La red de influencia del tribunal
La Voisin mantuvo estrechas relaciones con varios miembros de la nobleza, quienes recurrieron a sus servicios para eliminar rivales o conseguir favores románticos. Entre sus clientes más conocidos se encontraba Madame de Montespan, amante del rey Luis XIV, quien supuestamente recurrió a los servicios de La Voisin para ganarse el afecto del rey y eliminar a sus rivales. Se dice que La Voisin contrató a un sacerdote para realizar tres rituales con sacrificios.

Estas conexiones de alto nivel ilustran el alcance de la influencia de La Voisin y la profunda corrupción en la corte. Los nobles que la consultaban estaban dispuestos a pagar sumas considerables por sus servicios, lo que le permitía mantener un estilo de vida relativamente cómodo.
4. El proceso de La Voisin
4.1. Una caza de brujas
La Voisin fue arrestada el 12 de marzo de 1679, después de que sus actividades fueran vigiladas por las autoridades.
Las pruebas contra La Voisin son abrumadoras. Los objetos incautados en su domicilio constituyen prueba material de sus actividades delictivas. Además, numerosos testimonios de cómplices y clientes refuerzan la acusación en su contra. Los testigos describen con detalle los rituales de brujería, la venta de veneno y los abortos ilegales que practicaba La Voisin. Algunos testimonios provienen de miembros de la nobleza que, temiendo por sus vidas, cooperan con los investigadores para obtener clemencia. Se añaden al expediente confesiones obtenidas bajo tortura a algunos cómplices, aunque su fiabilidad suele ser cuestionada.
El juicio de La Voisin fue uno de los acontecimientos más mediáticos de la época, atrayendo la atención de toda la sociedad francesa. Tuvo lugar ante la Cámara Ardiente (el tribunal de la opinión pública). El juicio comenzó en febrero de 1680 y estuvo marcado por un ambiente de tensión y escándalo.
El juicio de La Voisin despertó un enorme interés público y mediático. Los periódicos y panfletos de la época informaron con entusiasmo sobre cada detalle del juicio, alimentando los temores y supersticiones populares. La Voisin se convirtió en un símbolo de los peligros percibidos de la brujería y la depravación moral. El público quedó fascinado por las escandalosas revelaciones sobre prácticas ocultas y conspiraciones dentro de la nobleza. El caso reforzó los estereotipos sobre brujas y envenenadores, y la condena de La Voisin se consideró una victoria para la justicia y la moral. Pero ¿fue ella la verdadera culpable o una víctima del tribunal?
4.2. La ejecución de La Voisin
Tras un juicio sensacional, La Voisin fue declarada culpable de brujería, envenenamiento y otros delitos graves. El veredicto final la condenó a ser quemada viva, un castigo común para los delitos de brujería en aquella época.
Madame de Montespan, por su parte, siguió siendo la protegida del rey y conservó su lugar en la corte.
La Voisin fue ejecutada en lo que hoy es la Place de l'Hôtel de Ville de París, en una fascinación morbosa.

Se dice que sus cenizas aún flotan en el aire. Así que, si pasas por allí, tómate un momento para rendir homenaje a esta mujer, culpable solo de querer ayudar.
[bloque retorcido]



















