Los grimorios, en la tradición mágica, tienen una simbología profunda. Representan ante todo el conocimiento y el poder, siendo considerados como reservorios de saberes ocultos y secretos. Su posesión o la comprensión de su contenido simboliza un poder especial o una sabiduría oculta. Además, estos libros antiguos establecen un vínculo con lo sobrenatural, conteniendo información para comunicarse o interactuar con entidades o espíritus de otros mundos. Así, encarnan un puente entre lo natural y lo sobrenatural.
Los grimorios también son vehículos de tradición y herencia, a menudo transmitidos de maestro a aprendiz, constituyendo una línea de conocimientos en prácticas ocultas. Su naturaleza críptica, con un lenguaje antiguo o simbólico, envuelve estos libros en un velo de misterio y secreto, reforzando la idea de que ciertos conocimientos deben ser buscados activamente o merecidos.
De manera más actual, el grimorio puede verse como una especie de diario íntimo esotérico, en el que todas las intenciones y voluntades se archivan y guardan.

















