Oh santa Familia de Nazaret, comunidad de amor
de Jesús, María, José, modelo ideal de toda familia
cristiana, a ti confiamos nuestras familias.
Abre el corazón de cada hogar doméstico a la fe, a
la acogida de la palabra de Dios, al testimonio cristiano,
para que se convierta en una fuente de nuevas
y santas vocaciones.
Prepara el espíritu de los padres, para que con una
rápida caridad, un cuidado lleno de sabiduría y una
tierna piedad, sean para sus hijos guías
seguros hacia los bienes espirituales y eternos.
Despierta en el alma de los jóvenes una conciencia recta,
una voluntad libre, para que creciendo "en sabiduría
y en gracia, reciban generosamente el don
de la vocación divina.
Santa Familia de Nazaret,
haz que todos nosotros, contemplando e imitando la
oración constante, la obediencia generosa, la pobreza
digna y la pureza virginal vividas en tu seno,
nos dispongamos a cumplir la voluntad de Dios y a
acompañar con una delicadeza previsora a todos
aquellos que, entre nosotros, están llamados a seguir más
de cerca al Señor Jesús, que
"Se entregó a Sí mismo por nosotros."
Amén.












