Confiando en tu prontitud
y en la fuerza de tu intercesión,
te suplico que intervengas
por mí, ante el Señor.
Aquí está la gracia que solicito
Indicar el nombre
No soy digno de ningún bien,
pero confío en ti,
y en la Virgen María.
Que el Señor se digne a escuchar
tu ardiente oración y que me haga
digno de ser algún día capaz
como tú de derramar mi sangre
por amor a Cristo.
Amén.

















