Aviso - Lavanda

La Lavanda purifica, protege e invita a la paz interior. En fumigación, limpia el aura, aleja las influencias pesadas y repele las entidades indeseadas. Su aroma crea un ambiente de armonía y serenidad, favorable tanto para la relajación como para los trabajos mágicos. Puede quemarse antes de un ritual para preparar el espacio, o después de un conflicto para calmar las tensiones.

Colocada bajo la almohada, favorece los sueños proféticos y facilita las salidas fuera del cuerpo. Quemada antes de acostarse, ayuda a entrar en un estado receptivo propicio para la clarividencia y la intuición. También puede acompañar una tirada de cartas, un trabajo de canalización o un momento de meditación guiada.

Utilizada en una bolsita mojo, atrae encuentros llenos de dulzura y afecto. Es especialmente adecuada para rituales amorosos basados en el respeto, la sensibilidad y la búsqueda de una relación equilibrada.

Consérvela en un recipiente cerrado, protegido de la humedad.