Las bayas de enebro ofrecen una protección activa y una purificación profunda. Al quemarlas sobre un carbón encendido, limpian eficazmente las energías estancadas, disipan las influencias malignas y establecen una barrera protectora alrededor de un lugar o una persona. Úsalas para purificar un espacio antes de un ritual, fortalecer un círculo mágico o cerrar una sesión espiritual.
En los trabajos de adivinación, quema las bayas de enebro unos instantes antes de una tirada o una meditación para abrir las percepciones sutiles y agudizar la claridad psíquica. Facilitan el acceso a mensajes ocultos y mejoran la receptividad a las visiones simbólicas.
Tradicionalmente, su humo también se usa para desinfectar y sanear la atmósfera en una habitación. Es especialmente adecuado para lugares cargados emocionalmente o espacios que han albergado enfermedad o desorden.
Conserva las bayas en un recipiente cerrado, alejado de la humedad y la luz directa.



























































































































