Nefrita

Sus orígenes se remontan a la Antigüedad, donde era venerada en muchas culturas como una piedra sagrada dotada de poderes protectores y curativos. La Nefrita se presenta en diferentes formas, incluyendo cabujones, esculturas y cuentas, y sus colores varían del verde pálido al verde oscuro, a veces con matices de blanco, amarillo o marrón.

En el plano simbólico, la Nefrita se asocia a menudo con la suerte, la prosperidad y la armonía. Se considera un símbolo de pureza y serenidad, aportando equilibrio y energía positiva a quien la lleva. Sus propiedades esotéricas incluyen la capacidad de purificar y fortalecer el cuerpo energético, así como favorecer la claridad mental y la paz interior. Es reconocida por sus virtudes de protección contra energías negativas e influencias externas indeseadas.

Identidad esotérica

Tipo Silicato
Dureza (escala de Mohs) 6 - 6.5
Forma Cabujones, esculturas, cuentas
Orígenes Principalmente en China, Nueva Zelanda, Rusia, Canadá, Guatemala
Colores Verde pálido a verde oscuro, a veces con matices de blanco, amarillo o marrón
Simbolismo Suerte, prosperidad, armonía, pureza, serenidad
Propiedades esotéricas Purificación, protección, equilibrio, claridad mental, paz interior
Chakras asociados Chakra del corazón
Usos en litoterapia Relajación, meditación, sanación emocional, eliminación de toxinas
Deidades asociadas Quan Yin (diosa de la compasión)
Elementos asociados Agua, tierra
Signos asociados Tauro, Virgo
Planetas asociados Venus

Recarga de la piedra
Luz solar Exponer la piedra a la luz del sol durante unas horas, preferiblemente por la mañana o a primera hora de la tarde
Luz lunar Colocar la piedra a la luz de la luna llena durante toda una noche para captar la energía lunar
Grupo de cuarzo Colocar la Nefrita sobre un grupo de cristales de cuarzo o cerca de ellos para beneficiarse de su energía purificadora y de recarga
Agua pura Enjuagar la piedra bajo un chorro de agua limpia durante unos minutos para eliminar las energías estancadas y recargarla con la pureza del agua
Tierra Enterrar la piedra en la tierra durante unas horas o toda la noche para reconectarla con la energía de la Tierra y revitalizarla
Sal marina Colocar la Nefrita en un cuenco con sal marina durante unas horas para purificar y reenergizar la piedra
Salvia o incienso Pasar la piedra a través del humo de salvia o incienso purificador para eliminar las energías negativas y recargarla con vibraciones positivas
Meditación Sostener la piedra en las manos durante la meditación, visualizando una luz cera blanca o dorada que la llena y recarga con energía positiva