Antes de comenzar una sesión de Ouija, es importante elegir un ambiente tranquilo y sin distracciones, donde los participantes se sientan cómodos. Se puede crear una atmósfera con velas para quienes buscan una experiencia más mística. La sesión puede realizarse solo o preferiblemente en grupo para una experiencia más equilibrada. Cada participante debe colocar ligeramente sus dedos sobre la plancheta, el objeto móvil utilizado para comunicarse. Antes de empezar, una fase de relajación y concentración ayuda a prepararse mentalmente para la experiencia. No es raro pronunciar una oración o invocación para proteger al grupo e invitar solo a los espíritus benevolentes.
La comunicación comienza con una solicitud educada de contacto con un espíritu. La paciencia es crucial, ya que puede pasar un tiempo antes de percibir una respuesta. Las preguntas pueden variar en complejidad, y a menudo se recomienda comenzar con interrogantes simples. Las respuestas se interpretan a través del movimiento de la plancheta sobre las letras, aunque a veces los mensajes pueden requerir una interpretación más profunda.
Es igualmente importante concluir la sesión agradeciendo al espíritu por la comunicación y despidiéndose, moviendo la plancheta hacia "Fin" o "Goodbye". Este paso marca el final de la sesión de manera respetuosa y asegura que la comunicación se cierre correctamente. Luego, la plancheta y el tablero deben guardarse cuidadosamente.
El uso de un Ouija requiere un enfoque respetuoso y cauteloso. Se pueden tomar medidas de protección, como el uso de sal o la presencia de objetos sagrados, especialmente para quienes se sienten vulnerables a las energías. También se aconseja participar en una sesión con una mentalidad positiva y evitar usar la tabla en caso de miedo o ansiedad.

















