El agua de Florida, una mezcla aromática de agua, alcohol y aceites esenciales de flores de azahar, lavanda, clavo de olor, canela y limón, entre otros, ocupa un lugar destacado en las prácticas mágicas, especialmente dentro de las tradiciones hoodoo y vudú. Su historia como componente mágico es rica y variada, reflejando su uso a través de diferentes culturas y épocas.
El agua de Florida toma su nombre de la traducción de "Florida Water", inspirada en la legendaria Fuente de la Juventud que se creía ubicada en Florida. Comercializada por primera vez en Estados Unidos a principios del siglo XIX como un agua de colonia, rápidamente trascendió su uso inicial para convertirse en un elemento imprescindible en diversas prácticas espirituales y mágicas. En las tradiciones hoodoo y vudú, que son sistemas espirituales ricos y complejos con raíces en África, el agua de Florida se adopta por sus propiedades purificadoras y protectoras. Estas tradiciones, llevadas por los descendientes de esclavos africanos en Estados Unidos y el Caribe, integran el agua de Florida en sus rituales, reconociendo su capacidad para limpiar las energías negativas y promover un ambiente sano y sagrado.

















