Eneolita

Éneolita

La Éneolita es una piedra de sabiduría y serenidad. Calma la mente agitada, disipando la ansiedad y las tensiones para favorecer un estado de calma interior. Al conectarse con la sabiduría interior, anima a abrazar la tranquilidad mental y a encontrar la paz en cada instante.

La Éneolita posee un poderoso poder de transmutación de emociones. Ayuda a alquimizar las energías discordantes en vibraciones más elevadas, favoreciendo así la sanación emocional y la liberación de patrones negativos. Permite transformar los desafíos en oportunidades de crecimiento y evolución. La Éneolita equilibra los chakras, alineando los centros energéticos para favorecer una circulación armoniosa de la energía vital en el cuerpo. Estimula especialmente el chakra del corazón, abriendo el corazón al amor incondicional y a la compasión hacia uno mismo y los demás.

Identidad esotérica
Tipo Silicato
Dureza (escala de Mohs) 2.5 - 3.5
Forma Generalmente en agregados, masas, cristales laminares
Orígenes Principalmente encontrada en Brasil, Estados Unidos, Rusia y Australia
Colores Violeta, rosa, blanco, gris, a veces con inclusiones negras de mica
Simbolismo Sabiduría, serenidad, transmutación de emociones
Propiedades esotéricas Calma, equilibrio emocional, protección energética
Chakras asociados Chakra del corazón, chakra corona
Usos en litoterapia Meditación, sanación emocional, equilibrio de chakras
Deidades asociadas Venus, Aradia
Elementos asociados Agua, Aire
Signos asociados Libra, Piscis, Cáncer
Planetas asociados Venus, Luna

Recarga de la piedra
Luz Lunar Colocar la Éneolita a la luz de la luna llena durante unas horas para recargarla.
Grupo de Cuarzo Colocar la Éneolita sobre un grupo de cuarzo o cerca de una drusa de cuarzo para recargarla energéticamente.
Salvia o Palo Santo Pasar la Éneolita a través del humo de salvia o Palo Santo para purificar y recargar sus energías.
Geoda de Amatista Colocar la Éneolita sobre una geoda de amatista para recargarla y devolverle energía.
Tierra Enterrar la Éneolita en la tierra durante unas horas o toda la noche para recargarla.