Una respuesta directa a la injusticia
Algunas heridas no desaparecen con el tiempo. Cuando el perdón ya no es suficiente, cuando los daños sufridos siguen pesando, queda la posibilidad de actuar para restablecer un equilibrio. La loción haitiana Vengeance se inscribe en esta lógica. Acompaña a quienes se niegan a permanecer en el silencio o la pasividad. Su función no es alimentar el odio, sino realizar un acto claro: devolver al otro lo que envió, ni más ni menos. Este gesto marca un límite, afirma una voluntad y pone las fuerzas en su lugar.
Una acción simbólica fuerte y dirigida
Esta loción se esparce en lugares elegidos. Puede depositarse discretamente en un umbral, a lo largo de un camino transitado o cerca de un objeto que pertenezca a la persona objetivo. Este tipo de acción requiere claridad en la intención. No se trata de un simple desahogo, sino de un trabajo de devolución, de reenvío. La energía contenida en la loción actúa como un espejo. No crea nada: devuelve. En las tradiciones haitianas, este método se usa para devolver el favor, sin buscar la destrucción, sino restaurando una forma de justicia que nadie más aplicará en tu lugar.
Un corte claro para avanzar
Usar la loción Vengeance también es elegir pasar página. No retiene en el conflicto, libera de él. Al realizar este acto, se retoma el control de una situación que se escapaba. Se decide que el mal recibido no quedará sin respuesta. Es una manera de cerrar un ciclo, de decir basta, sin negociación. Está dirigida a quienes quieren seguir adelante, pero no sin haber dejado una marca.

















