Detalles - El Gran Libro de los Espíritus de la Casa

Sin que nos demos cuenta, nuestras casas albergan un mundo discreto, poblado por espíritus familiares, mucho más cercanos de lo que imaginamos. Estas presencias, provenientes de las tradiciones populares de muchos países, viven entre las paredes, bajo los suelos o detrás de las puertas cerradas. Los gnomos, compañeros rústicos del mundo rural, dan una mano invisible a los granjeros: recogen el heno, vigilan los establos y se aseguran de que los animales se mantengan saludables. Los elfos, de carácter más ambivalente, pueden mostrarse benevolentes o inquietantes. Permanecen al acecho en las zonas oscuras de las casas, en los desvanes olvidados o bajo las escaleras, donde observan los gestos cotidianos.

Hadas y duendes, por su parte, disfrutan jugando con los nervios de los habitantes. Mueven objetos, borran nuestros puntos de referencia, hacen desaparecer un manojo de llaves antes de devolverlo a su lugar como si nada hubiera pasado. No buscan hacer daño, sino recordar su presencia, entre travesura y picardía. En las profundidades silenciosas de la casa también residen otras figuras, más antiguas, más arraigadas: los guardianes del hogar. Pueden ser espíritus de antepasados, almas ligadas a los lugares, o criaturas llamadas de diferentes maneras según las regiones – lares, leprechauns, brownies, banshees, servans o simples fantasmas.

A través de esta obra bellamente ilustrada, descubrirás un mundo invisible pero familiar, hecho de tradiciones orales, supersticiones vivas y relatos olvidados. Un viaje por los rincones de la casa, del sótano al desván, donde lo imaginario y lo cotidiano se cruzan sin llegar a separarse realmente.