Esta vela fue creada específicamente para el sabbat de Ostara, una celebración pagana que marca un momento de renovación y renacimiento en el ciclo natural. Ostara, celebrada durante el equinoccio de primavera, encarna el despertar de la tierra tras el descanso invernal. Es un período en el que la vitalidad de la naturaleza retoma su curso, simbolizando la fertilidad, el crecimiento y el inicio de un nuevo ciclo de vida.
La vela, de color amarillo, evoca la luz del sol que gana fuerza y calienta la tierra, facilitando la aparición de la vida en todas sus formas. Este color también simboliza el optimismo, la alegría y la energía, cualidades esenciales para el sabbat de Ostara. Adornada con motivos que representan conejos y un huevo, rinde homenaje a Eostre, la deidad germánica de la primavera y el amanecer, cuyo nombre es el origen del término Ostara. Los conejos, símbolos de fertilidad y renovación, así como el huevo, emblema de la promesa de vida nueva, son motivos tradicionales asociados a esta fiesta. Flores delicadamente dispuestas alrededor de estos símbolos celebran la floración y la belleza efímera de la naturaleza que despierta.
Colocar esta vela en tu altar durante el sabbat de Ostara no dejará de atraer energías positivas y favorecer un ambiente propicio para la celebración de la renovación. Para reforzar sus propiedades mágicas, es posible ungir delicadamente la parte superior de la vela, cuidando de evitar la mecha, con un aceite mágico o planetario. El aceite de Luna, que favorece la intuición y la receptividad, o el de Venus, que fomenta el amor y la armonía, son especialmente indicados para esta ocasión. También puedes optar por un aceite esencial correspondiente, como el jazmín, que estimula la espiritualidad y la sensualidad, o la rosa, que llama al amor y a la sanación. Estas esencias contribuirán a amplificar las vibraciones energéticas de tu espacio sagrado, enriqueciendo tu práctica ritual y tu celebración de Ostara.

















