La astrología hunde sus raíces en las primeras edades de la humanidad, mucho antes de que la historia escrita testificara la obsesión humana por las estrellas. Desde siempre, el hombre ha levantado la vista hacia el cielo, buscando leer mensajes, comprender el vínculo entre los movimientos celestes y los eventos terrestres. Los ciclos del Sol y la Luna, la danza de los planetas y la carrera de las constelaciones han moldeado las creencias, influenciado los ritos y guiado las grandes decisiones de los soberanos y sacerdotes. Este saber se inscribió en el corazón de las civilizaciones antiguas, desde Mesopotamia hasta Egipto, pasando por Grecia, India y China. La astrología no era solo un arte adivinatorio, constituía una ciencia sagrada, una llave para acceder a los misterios del universo y armonizar la existencia humana con las fuerzas cósmicas.
Sin embargo, a medida que pasaron los siglos, el auge del racionalismo y las ciencias exactas transformó esta disciplina. La precisión de los cálculos se afinó, pero la astrología perdió progresivamente parte de su esencia original. El enfoque esotérico, antaño inseparable de esta ciencia celestial, se desvaneció en favor de una visión más técnica y matemática. Esta evolución condujo al abandono de algunos principios fundamentales, sin embargo indispensables para una comprensión más profunda de las influencias astrales. Elementos como el zodíaco cuadrado, que ofrecía una lectura más estructurada de las fuerzas cósmicas, o el uso del zodíaco sideral, basado en la posición real de las estrellas, fueron relegados a un segundo plano. Estos cambios generaron distorsiones en la interpretación de las cartas astrales, induciendo a veces al practicante a error y alejándolo de la eficacia original de la astrología mágica.
Frente a esta pérdida de referencias, se volvió esencial devolver a la astrología su dimensión iniciática y operativa. Restaurar los saberes de los astrólogos de la Antigüedad no es un simple ejercicio histórico, sino una necesidad para quienes desean integrar la astrología en su práctica mágica. Reconciliar estas enseñanzas ancestrales con las necesidades contemporáneas permite redescubrir una herramienta poderosa, en sintonía con el legado dejado por los grandes maestros de la magia.
Este es precisamente el objetivo perseguido por Astrologie Magique : Manuel d’astrologie pratique du magiste, que ambiciona restituir a la astrología su función primera: la de un lenguaje sagrado que permite interactuar conscientemente con las fuerzas cósmicas.

















