Esta aguja vudú, adornada con tres calaveras de Howlita sintética, juega un papel clave en la práctica de los rituales vudú, especialmente en la magia de las muñecas o dagydes.
Las calaveras simbolizan fuerzas siniestras como el dolor, la enfermedad u otras formas de maldiciones. El uso de esta aguja en los rituales sirve para dirigir estas energías negativas hacia una persona específicamente designada por el practicante. Este tipo de herramienta es esencial en los ritos vudú donde la precisión de la intención y el poder simbólico de los objetos utilizados son cruciales para la eficacia del hechizo.

















