Nuestra Señora de Medjugorje es el nombre dado a la Virgen María en relación con apariciones reportadas desde 1981 en el pueblo de Medjugorje, ubicado en Bosnia y Herzegovina.
Las apariciones de 1981
A partir del 24 de junio de 1981, seis niños de Medjugorje afirmaron haber sido testigos de apariciones diarias de la Virgen María, presentándose bajo el título de "Reina de la Paz". Estas apariciones habrían continuado para algunos de los videntes, acompañadas de mensajes que llaman a la oración, a la conversión y a la paz.
Reconocimiento y posición de la Iglesia
Las apariciones de Medjugorje suscitaron un interés mundial, lo que llevó a investigaciones por parte de la Iglesia católica. En 1991, la Conferencia de Obispos de Yugoslavia emitió un juicio de "no constat de supernaturalitate", indicando que el carácter sobrenatural de los eventos no fue confirmado. Sin embargo, en mayo de 2019, el papa Francisco autorizó la organización oficial de peregrinaciones a Medjugorje, reconociendo los "frutos de gracia" observados, sin autenticar las apariciones en sí mismas.
El santuario de Medjugorje
A pesar de la ausencia de reconocimiento oficial de las apariciones, Medjugorje se ha convertido en un lugar de peregrinación importante, atrayendo a millones de fieles cada año. Los peregrinos participan en actividades espirituales como la oración, el ayuno y la confesión, en respuesta a los mensajes atribuidos a la Virgen María.
Mensajes y espiritualidad
Los mensajes de Nuestra Señora de Medjugorje enfatizan cinco puntos principales: la oración diaria (en particular el Rosario), el ayuno, la lectura de la Biblia, la confesión mensual y la Eucaristía. Estas prácticas buscan fortalecer la fe de los creyentes y promover la paz en el mundo.









































































































































