Presentación general de Santa Juana de Arco
Santa Juana de Arco, nacida alrededor de 1412 en Domrémy, es una figura emblemática de la historia de Francia y de la Iglesia católica. Apodada «la Doncella de Orleans», afirma desde los 13 años escuchar voces divinas, especialmente las de San Miguel, Santa Catalina y Santa Margarita, que le encomiendan la misión de liberar a Francia de la ocupación inglesa durante la Guerra de los Cien Años. Con solo 17 años, se encuentra con el rey Carlos VII y toma el mando de las tropas francesas, levantando el sitio de Orleans y permitiendo la coronación del rey en Reims. Capturada por los borgoñones, es vendida a los ingleses y condenada a ser quemada viva por herejía en 1431. Juana fue rehabilitada en 1456 y canonizada en 1920.
Tabla de correspondencias de Santa Juana de Arco
| Función | Heroína nacional francesa y mártir |
| Patronazgo | Francia, soldados, prisioneros |
| Fiesta | 30 de mayo |
Símbolos y apariencias de Santa Juana de Arco
Santa Juana suele ser representada con armadura, sosteniendo una espada o una bandera, simbolizando su papel de líder militar y protectora de Francia. La espada es un atributo importante, al igual que el estandarte marcado con las palabras "Jesús-María". Juana también está vinculada a imágenes de llamas y la hoguera debido a su martirio, pero siempre rodeada de un aura de santidad y valentía.
Mitos de Santa Juana de Arco
Juana de Arco se convirtió en una figura legendaria en vida. Su ascenso fulgurante y sus inesperadas victorias militares suscitaron tanto admiración como odio. Acusada de brujería por sus enemigos, fue quemada viva a los 19 años tras un juicio por herejía organizado por los ingleses. Después de su muerte, su historia inspiró muchas leyendas y se convirtió en una heroína nacional, asociada a la resistencia francesa y a la fe. Juana también es invocada por los soldados franceses como "santa patrona de las trincheras" durante la Primera Guerra Mundial, reforzando así su imagen de protectora.



























