Descripción general del Lich
El Lich es una criatura del folclore eslavo y europeo, descrita como un hechicero no muerto que logró alcanzar la inmortalidad al vincular su alma a un objeto mágico llamado filacteria. Esta criatura suele representarse como un esqueleto vestido con ropas desgastadas, impregnado de poderes mágicos temibles. En las leyendas eslavas, así como en relatos europeos más amplios, el Lich simboliza la demostración máxima del dominio de la nigromancia y la búsqueda de la inmortalidad por medios mágicos. El Lich conserva un poder considerable sobre la vida y la muerte, capaz de controlar hordas de seres no muertos.
Este personaje macabro es particularmente peligroso debido a su inteligencia y sus vastos conocimientos mágicos, a menudo usados para fines egoístas o malvados. Mientras su filacteria permanezca intacta, es imposible matarlo definitivamente. Esta dualidad entre poder temible y fragilidad oculta hace que el Lich sea fascinante y temido en las leyendas.
Tabla de correspondencias del Lich
| Piedras | Obsidiana, ónix |
| Colores | Negro, gris oscuro |
| Plantas | Mandrágora, acónito |
| Signos | Escorpio, Capricornio |
| Planeta | Saturno (símbolo de la muerte y la sabiduría oscura) |
| Ofrendas | Cenizas, huesos, objetos mágicos |
Símbolos y apariencias
El Lich típicamente se representa como un esqueleto o cadáver reseco, envuelto en ropas antiguas y desgarradas, con ojos luminosos que reflejan su poder. A menudo está rodeado de un aura oscura y helada. Debido a su vínculo con la nigromancia, a menudo se le describe como un guardián de tesoros o como un ser que busca aumentar su poder sobre el mundo de los vivos y los muertos.
Genealogía del Lich
El Lich no tiene genealogía divina en la mitología eslava. Más bien se considera un hechicero que eligió voluntariamente la inmortalidad mediante la magia negra, uniéndose así a las filas de los no muertos. A menudo se le compara con figuras como Koschei el Inmortal, quien también posee un objeto especial que contiene su alma, haciendo su muerte casi imposible.































































































































