Ya sea que se esté familiarizado o no con la alquimia, es imposible no conocer a Nicolas Flamel. Primero porque fue representado recientemente en una película de Animales Fantásticos, pero también porque es uno de los alquimistas más famosos por sus trabajos relacionados, entre otros, con la búsqueda de la Piedra Filosofal. Me pareció entonces importante presentar la verdadera vida de Nicolas Flamel y su apasionante trayectoria, que sin embargo ha sido muy poco documentada.
1. Una juventud parisina
Dada la poca información, a menudo les hablaré en condicional. Probablemente nació alrededor de 1330, aunque la fecha exacta y el lugar de su nacimiento siguen siendo inciertos. Según algunas fuentes, habría nacido en el barrio de Pontoise, cerca de París. Proveniente de una familia modesta, los detalles sobre sus orígenes familiares son vagos, y poca información precisa sobre su juventud ha sobrevivido hasta nuestros días. También habría sido testigo de la devastadora epidemia de peste negra que arrasó Europa entre 1347 y 1351, matando entre un tercio y la mitad de la población del continente. París, como muchas otras ciudades europeas, fue duramente afectada por la enfermedad.
2. Una carrera en el notariado y la piedad
Nicolas Flamel estableció su carrera en París, donde ejerció principalmente como notario y copista alrededor de 1380. En esa época, el oficio de copista era de suma importancia, ya que precedía a la invención de la imprenta por Gutenberg a mediados del siglo XV. Flamel se encargaba de copiar a mano documentos legales y literarios, una profesión que exigía gran precisión y un dominio impecable de la escritura. Esto también le permitió acceder a una amplia variedad de textos, incluidos libros sobre alquimia y misticismo, alimentando así su creciente interés en estos campos. Además, esta profesión le proporcionó un nivel de vida cómodo, integrándolo en la clase burguesa de la época.

3. Luego el matrimonio con la viuda Pernelle
La vida personal de Flamel dio un giro significativo cuando conoció a Pernelle, una viuda mayor que él, con una fortuna modesta. Pernelle compartía los intereses de Nicolas por la alquimia y el esoterismo. La pareja se casó y juntos profundizaron sus investigaciones alquímicas, buscando secretos antiguos que pudieran permitirles descubrir la Piedra Filosofal, un objeto mítico que se supone puede transformar metales viles en oro y conferir la inmortalidad. Su unión, basada en intereses comunes y una búsqueda espiritual compartida, marcó el inicio de una aventura que elevaría a Nicolas Flamel al rango de leyenda de la alquimia.

También formaban un dúo eficaz en la gestión financiera. Así, excluyeron a las familias y a posibles hijos de la pareja (que nunca tuvieron) de su herencia. Se aseguraron de poseer todo su patrimonio para ellos solos. El estatus de librero adquirido por Flamel también lo eximía de ciertos impuestos.
Con el tiempo, Nicolas y Pernelle Flamel se convirtieron en figuras emblemáticas de la alquimia, su vida en común marcada tanto por su búsqueda espiritual como por su compromiso en obras caritativas, demostrando así su deseo de poner su búsqueda de conocimiento al servicio de la sociedad. Su matrimonio no solo fue una unión de corazones y mentes, sino también el punto de partida de una leyenda que atravesaría los siglos, haciendo de Nicolas Flamel un ícono del alquimista en busca de la eternidad.
4. Un libro misterioso
La tradición cuenta que Nicolas Flamel hizo una peregrinación a Santiago de Compostela, un importante sitio de peregrinación cristiana ubicado en el noroeste de España. Este viaje, realizado en una fecha desconocida, habría sido la ocasión para que Flamel se impregnara de conocimientos espirituales y esotéricos. Durante esta peregrinación, o quizás gracias a un encuentro derivado de ella, habría adquirido un libro misterioso y antiguo. Este manuscrito, que se dice fue redactado por Abraham el Judío, un sabio alquímico legendario, contenía secretos y símbolos alquímicos incomprensibles a primera vista.
De regreso a París, Flamel se embarcó en un largo y arduo estudio para descifrar el manuscrito. Este trabajo intenso habría durado más de veinte años. Flamel finalmente habría logrado entender los símbolos y las instrucciones ocultas en el texto, gracias a la ayuda de un sabio judío convertido al cristianismo. El libro contenía, según se dice, el método para realizar la transmutación de metales en oro, es decir, la creación de la piedra filosofal, un objeto mítico que también permitiría descubrir el elixir de la larga vida.

Una leyenda cuenta, retomada por Eliphas Levy, que el ejemplar original de este libro está escondido en un cofre de cedro bajo la torre Saint-Jacques en París, acompañado de las notas manuscritas de Flamel y muestras de polvos que facilitan la transmutación de metales. Sin embargo, hasta la fecha nadie ha encontrado nada (al menos oficialmente...).
5. Una riqueza creciente
Los relatos sobre Nicolas Flamel afirman que después de descifrar el libro, logró transformar metales en oro. Esta hazaña se habría realizado en varias ocasiones, permitiéndole acumular una fortuna considerable. Aunque no existe ninguna prueba material directa de estas transformaciones, la leyenda se basa en el cambio notable en la fortuna de Flamel y su esposa, Pernelle. La pareja habría utilizado esta riqueza no solo para su propio beneficio sino también para financiar la construcción de hospicios, iglesias y viviendas para los pobres en París, demostrando su filantropía.
Estos actos de generosidad, así como la ausencia de registros contables que expliquen claramente el origen de su fortuna, han alimentado las especulaciones sobre las capacidades alquímicas de Flamel. Así, surgió la duda sobre si su riqueza provenía de la piedra filosofal o de la piedra de sillería de los edificios parisinos...
6. La filantropía de la pareja Flamel
Uno de los testimonios más notables de la existencia de Nicolas Flamel es su casa, situada en el 51 de la rue de Montmorency en el 3er distrito de París. Construida en 1407, a menudo se cita como la casa más antigua de París que aún se mantiene en pie. Este edificio fue originalmente una posada, y una inscripción grabada en la fachada afirma que Flamel la erigió para albergar a los pobres, como testimonio de su devoción y filantropía. Hoy en día, la casa de Nicolas Flamel funciona como restaurante, atrayendo a visitantes curiosos por sumergirse en la historia parisina y la leyenda de Flamel (y es también la casa más antigua de París).

Otro edificio importante vinculado a Nicolas Flamel es el Hôtel de Flamel, construido en 1389, que también se encuentra en París. Aunque ya no está en su estado original, simboliza, al igual que la casa de la rue de Montmorency, el compromiso de Flamel con los necesitados.
La pareja también fue responsable de la creación de colegios y becas para estudiantes necesitados, demostrando su convicción en el poder de la educación. Su voluntad de ayudar a los demás y contribuir al bienestar de la sociedad es quizás el aspecto más tangible y duradero de su legado, un legado que ha sobrevivido a los siglos y que sigue inspirando.

7. Las obras atribuidas a Nicolas Flamel
Varios textos alquímicos han sido atribuidos a Nicolas Flamel, aunque su autenticidad a menudo es debatida. Entre estas obras, el Libro de las figuras jeroglíficas es quizás el más famoso. Supuestamente escrito por el mismo Flamel, este libro contendría el relato del descubrimiento de su precioso manuscrito y sus éxitos en la transformación de metales. Este texto, así como otros atribuidos a Flamel, como el Sumario filosófico y el Breviario de Flamel, circularon en Europa mucho después de su muerte, inspirando a generaciones de alquimistas a continuar la búsqueda de la piedra filosofal.
Sin embargo, atención, estas obras fueron publicadas varios siglos después de la muerte de Flamel, lo que plantea dudas sobre su verdadera procedencia. Los especialistas creen que estos textos podrían ser obra de admiradores o investigadores posteriores que usaron el nombre de Flamel para legitimar sus propios escritos alquímicos.
8. Enigmas en los osarios
En su piedad, Nicolas Flamel financió obras en edificios religiosos que alimentaron el misterio alrededor de la figura de Flamel. En particular, arcadas y bajorrelieves que rodean los osarios creados para vaciar los cementerios de París (antes de la creación de las catacumbas). Nicolas Flamel tenía un interés por lo macabro, seguramente debido a su interés por la vida, la muerte y la búsqueda de la inmortalidad. Así, varias obras llevan las iniciales NF que representan referencias más o menos evidentes a la alquimia.

Así, varias de estas arcadas presentaban dos "versiones" de una misma criatura entrelazada, como dos dragones, uno alado y otro no. Su interpretación sería que cada metal está compuesto por dos elementos: el masculino y el femenino, o el mercurio y el azufre. Otros elementos hoy desaparecidos hacen referencia a otras figuras que, si se supiera descifrar, explicarían cómo convertirse en alquimista.
9. ¿Una vida de varios cientos de años?
Según la historia, Nicolas Flamel murió el 22 de marzo de 1418 en París, pocos años después de su esposa. Fue enterrado en el cementerio de la iglesia de Saint-Jacques-la-Boucherie. Tras la destrucción de la iglesia, la lápida pasó de coleccionistas a anticuarios, para finalmente ser comprada por la ciudad de París en 1839. Actualmente está expuesta en el museo de Cluny, y una calle del 4º distrito lleva su nombre.
Sin embargo, según una leyenda, Flamel habría logrado crear la piedra filosofal. Este elixir no solo tendría el poder de curar todas las enfermedades sino también de prolongar la vida indefinidamente, conferiendo así la inmortalidad a quien lo consuma. Flamel y su esposa Pernelle habrían usado este elixir para vivir mucho más allá de sus años naturales, algunos relatos incluso sugieren que habrían vivido varios siglos. Esta parte de la leyenda se alimenta de informes anecdóticos de personas que afirman haber visto a Flamel o Pernelle en diferentes épocas mucho después de sus fechas de muerte documentadas históricamente a principios del siglo XV.
Por supuesto, no hay ninguna prueba concreta que respalde estas afirmaciones de inmortalidad, y la mayoría de los historiadores consideran estas historias como parte del mito que rodea a Nicolas Flamel. Sin embargo, la leyenda de su exitosa búsqueda de la inmortalidad sigue siendo uno de los aspectos más persistentes de su legado.
Finalmente, ¿no será su inmortalidad simplemente debida a su reputación?















