Como quizás sepan, detrás de Aeternum se encuentra una pequeña empresa con sede en Bretaña (en el sur de Finisterre para ser precisos). Y es bien sabido que este territorio vive al ritmo de leyendas, mitos y prácticas mágicas más o menos conocidas (Brocéliande, Merlín, la Hada Viviana, los Alineamientos y muchos más). Así, para poner en valor nuestro hermoso territorio, publicaremos regularmente leyendas poco conocidas provenientes de la historia bretona. Esta semana, nos dirigimos al centro de Bretaña.
En las tierras de Dol-de-Bretagne, se alza un coloso de piedra, el Menhir de Champ-Dolent. Con casi 10 metros de altura, domina los campos circundantes como un testigo inmutable del pasado. De hecho, está clasificado como el segundo más grande de Bretaña. Pero no es solo una simple "piedra larga" (significado de menhir): está rodeado de un relato legendario.

Se dice que el menhir de Champ-Dolent se hunde en la tierra cada vez que ocurre un acto de violencia grave en el mundo. Se dice que cuando la piedra haya desaparecido completamente bajo la superficie, será la señal del fin de los tiempos, y por lo tanto, de la humanidad.
Los ancianos del pueblo afirman que el menhir era mucho más alto en el pasado, y algunos incluso aseguran haber visto con sus propios ojos cómo la piedra se hundía imperceptiblemente con el paso de los años...




























































































































