Como quizás sepan, detrás de Aeternum se esconde una pequeña empresa con sede en Bretaña (en el sur de Finisterre para ser precisos). Y es bien sabido que este territorio vive al ritmo de leyendas, mitos y prácticas mágicas más o menos conocidas (Brocéliande, Merlín, la Hada Viviane, los Alineamientos y muchos más). Así, para poner en valor nuestro hermoso territorio, publicaremos regularmente leyendas poco conocidas provenientes de la historia bretona.
Esta semana, rumbo a Trégunc en Finisterre, lugar que alberga una roca temblorosa un poco particular, llamada la Men Dogan...

Fuente: Cartorum
Esta imponente piedra de 50 toneladas puede moverse con una simple presión del dedo meñique en el lugar correcto. Según la tradición, solo los hombres fieles logran hacerla oscilar; los maridos engañados serían incapaces. Así, los esposos que regresaban del mar venían a probar la fidelidad de su esposa intentando mover la piedra.

Otra leyenda cuenta la historia de Mao y Corentine. Mao, queriendo asegurarse del amor de Corentine, consultó a un brujo celoso que le aconsejó ir a la piedra temblorosa. Si esta se movía, significaría que Corentine no lo amaba (sí, lo contrario de la interpretación tradicional). La piedra se movió, y Mao, desesperado, se habría ahogado en el mar.
Para la pequeña historia, con la llegada del cristianismo a Bretaña, se le dio un atributo religioso a esta piedra al instalarse una cruz en su cima. Esta cruz desapareció misteriosamente hace mucho tiempo...




























































































































