Éliphas Lévi (o Alphonse Louis Constant) es a menudo considerado uno de los padres fundadores del ocultismo moderno. Sus escritos no solo codificaron prácticas esotéricas, sino que también introdujeron un enfoque filosófico y simbólico a la magia, transformando una disciplina a menudo percibida como oscura en un campo de investigación serio y sistemático. A través de sus obras, popularizó especialmente el término de Alta Magia. Prueba de su influencia aún hoy, uno de sus manuscritos fue adjudicado por más de 56.000€ en una subasta en 2021. Retrato.
1. La modesta juventud de Éliphas Lévi
Éliphas Lévi, cuyo verdadero nombre es Alphonse Louis Constant, nació el 8 de febrero de 1810 en el París popular. Proveniente de una familia modesta, su padre era zapatero y su madre ama de casa. Desde muy joven, Alphonse mostró una gran inteligencia y un profundo interés por los estudios, lo que lo llevó a seguir una educación religiosa estricta.
Niño dotado, Alphonse Louis Constant fue enviado al seminario de Saint-Sulpice en París, donde recibió una formación teológica rigurosa. En el seminario, se destacó por su erudición y fervor religioso, preparándose para una carrera eclesiástica. Sin embargo, pronto se enfrentó a ideas y filosofías que influirían profundamente en su pensamiento. En particular, las obras de místicos cristianos, como Jakob Böhme, así como los escritos de filósofos como Emanuel Swedenborg. Este período de su vida se caracterizó por un tira y afloja entre su deseo de seguir un camino religioso ortodoxo y su curiosidad por ámbitos más esotéricos y filosóficos.
2. Su transición hacia el ocultismo
En los años 1830, cuando aún era seminarista, el joven Alphonse Louis Constant comenzó a interesarse por ideas radicales y heterodoxas, lo que lo llevó a abandonar el seminario antes de recibir la ordenación. Esta ruptura con la institución religiosa marcó el inicio de su transición hacia el ocultismo, pero también su aislamiento familiar, ya que su madre se suicidó pocas semanas después de su decisión.
Ahora libre para seguir sus propios intereses intelectuales, Constant se sumergió en el estudio de la Cábala, la alquimia, el tarot y los misterios antiguos. En 1836, tras dejar el seminario y vivir una serie de decepciones personales y profesionales, Alphonse Louis Constant se aleja definitivamente de la carrera eclesiástica. Entonces se lanza a la escritura de panfletos políticos y sociales, como La Biblia de la libertad, que critica violentamente a la Iglesia y a la autoridad vigente.
En 1841, fue condenado a ocho meses de prisión y 300 francos de multa. Durante su encarcelamiento en la prisión de Sainte-Pélagie, continuó sus estudios esotéricos, leyendo especialmente las obras de Swedenborg. A pesar de las condiciones difíciles, encontró apoyo moral y material de sus amigos en el exterior, lo que le permitió sobrevivir a esta prueba.
3. De Alphonse Louis Constant a Éliphas Lévi
Es en este contexto de transformación personal e intelectual que Alphonse Louis Constant adoptó el seudónimo de Éliphas Lévi. Este nombre, formado a partir de las palabras hebreas Al (Dios) y Phas (poderoso), reflejaba su compromiso con la búsqueda esotérica y su deseo de reinventarse como adepto de la magia y el ocultismo. Bajo este nuevo nombre, Lévi publicó varias obras principales que consolidaron su reputación. Entre ellas, Dogma y Ritual de la Alta Magia (1854) se destaca por su enfoque sistemático y filosófico de la magia, combinando elementos de diversas tradiciones esotéricas en un marco coherente y accesible.
La transformación de Alphonse Louis Constant en Éliphas Lévi no fue solo un cambio de nombre, sino también una metamorfosis espiritual e intelectual. Lévi abrazó plenamente su papel de ocultista, convirtiéndose en una figura central durante el resurgimiento del ocultismo en el siglo XIX.
4. El misterio de su interpretación de Baphomet
Lévi redefinió y popularizó a Baphomet en su famoso libro Dogma y Ritual de la Alta Magia. También se le llama a veces Chivo de Mendes (una antigua ciudad egipcia cuya veneración a un dios chivo habría inspirado a Éliphas Lévi). Seguramente ya lo has visto, esta representación se ha vuelto famosa y ha sido objeto de varias teorías ocultas.

El Baphomet de Lévi es una criatura andrógina, simbolizando la unión de opuestos como lo masculino y lo femenino, el bien y el mal, así como la luz y las tinieblas. La cabeza de chivo, a menudo malinterpretada como una representación del diablo, es en realidad una alusión a las deidades paganas como Pan y una inversión de los símbolos cristianos tradicionales. Las alas del Baphomet simbolizan la elevación espiritual, mientras que los cuernos, coronados por una antorcha, representan la luz de la inteligencia que supera las tinieblas de la ignorancia.
Los brazos del Baphomet llevan las inscripciones solve (disolver) y coagula (coagular), ilustrando los principios alquímicos de destrucción y creación, o de separación y unión de los elementos. Un caduceo, símbolo de equilibrio y sanación, adorna el vientre de la criatura para la ascensión espiritual. El pentagrama en la frente del Baphomet representa el dominio del espíritu sobre la materia y la protección contra las fuerzas del mal.
La figura del Baphomet de Lévi también está marcada por la dualidad y la polaridad. Los brazos levantados en un gesto de enseñanza, con dos dedos apuntando hacia el cielo y dos hacia la tierra, representan el principio hermético "Lo que está arriba es como lo que está abajo", marcando la interconexión e interdependencia de todos los niveles de la realidad. La piel de la criatura, a menudo representada mitad blanca y mitad negra, simboliza la dualidad de la luz y las tinieblas, del bien y del mal.
Hoy en día, esta representación se considera una imagen del Diablo, del Maligno o de un demonio. Pero se trata de un desconocimiento de los trabajos de Lévi.
5. Las obras principales de Éliphas Lévi
5.1. Dogma y Ritual de la Alta Magia (1854 - 1856)
Esta obra monumental está dividida en dos volúmenes: Dogma de la Alta Magia y Ritual de la Alta Magia. El primer volumen aborda los principios teóricos de la magia, introduciendo conceptos como la fuerza mágica universal, el microcosmos y el macrocosmos, y el poder de los símbolos y rituales. El segundo volumen, más práctico, proporciona instrucciones detalladas para la realización de rituales mágicos. Una de las contribuciones más famosas de este libro es la representación del Baphomet, una figura andrógina que simboliza la unión de opuestos, el conocimiento iluminado y el equilibrio universal.
5.2. La Llave de los Grandes Misterios (1861)
Esta obra profundiza en los temas explorados en Dogma y Ritual de la Alta Magia. Lévi examina la naturaleza de Dios, el origen y destino del alma humana, y los secretos de la creación. También pone un fuerte énfasis en la Cábala, la numerología y las leyes universales que gobiernan el mundo espiritual y material. La importancia de la pureza moral y espiritual para la práctica efectiva de la magia es un tema recurrente en este libro, donde Lévi presenta la magia como una ciencia sagrada para usar en el bien y el conocimiento.
5.3. Historia de la Magia (1860)
En esta obra, Lévi traza la historia de la magia a través de las edades, examinando las prácticas mágicas y creencias de las antiguas civilizaciones hasta su época. Analiza los diferentes sistemas mágicos y religiosos, destacando sus similitudes y diferencias. Lévi también explora el papel de la magia en la sociedad y la cultura, así como su influencia en el pensamiento filosófico y religioso.

5.4. El Gran Arcano o el Ocultismo Revelado (1868)
Este libro explora los secretos del ocultismo y la magia, proporcionando instrucciones prácticas para rituales y ceremonias mágicas. Lévi desarrolla conceptos avanzados sobre el uso de talismanes, pentáculos e invocaciones. También explora los aspectos psicológicos y espirituales de la magia, subrayando la importancia de la disciplina mental y la purificación espiritual.
5.5. La Ciencia de los Espíritus (1865)
En esta obra, Lévi trata la comunicación con los espíritus y los fenómenos espirituales. Explora los métodos del espiritismo y los medios para contactar entidades espirituales, examinando las diferentes formas de mediumnidad, los peligros y beneficios de estas prácticas, así como las reglas éticas para practicar el espiritismo de forma segura.
5.6. La Sabiduría de los Antiguos (1873)
Este libro, publicado hacia el final de la vida de Lévi, reúne una serie de reflexiones y enseñanzas sobre las tradiciones esotéricas y la sabiduría antigua. Lévi explora las fuentes antiguas de sabiduría, como los escritos herméticos, las doctrinas gnósticas y las filosofías místicas orientales. Destaca la continuidad del conocimiento esotérico a través de los siglos y su influencia en el pensamiento moderno.

6. Una participación activa en sociedades secretas
6.1. La Orden Hermética de la Rosa-Cruz Universal
En 1843, Éliphas Lévi se unió a la Orden Hermética de la Rosa-Cruz Universal en Lausana. Esta afiliación marcó un giro importante en su vida espiritual y esotérica. Esta orden, inspirada en las tradiciones rosacruces, combinaba elementos de la Cábala, la alquimia y el hermetismo. La participación de Lévi en esta orden lo influyó profundamente, impulsándolo a profundizar sus estudios esotéricos e integrar estos conceptos en sus futuros escritos.

6.2. La Orden Cabalística de la Rosa-Cruz
Más tarde, Lévi también estuvo asociado con la Orden Cabalística de la Rosa-Cruz. Esta orden era una sociedad secreta que buscaba reintegrar la Cábala en la tradición esotérica occidental. Los miembros de esta orden se dedicaban al estudio y práctica de la Cábala, y Lévi, con sus profundos conocimientos en simbolismo cabalístico, encontró una comunidad de pensadores afines. Su participación en esta orden contribuyó a la difusión de sus ideas cabalísticas y a su integración en la tradición mágica occidental.

6.3. Los Francmasones
Éliphas Lévi también tuvo interacciones con la francmasonería. Aunque no está claro si fue miembro formal de una logia masónica, Lévi ciertamente fue influenciado por las ideas masónicas y tuvo contactos con varios francmasones. Los conceptos de fraternidad, simbolismo y rituales presentes en la francmasonería resonaban con sus propias ideas esotéricas y filosóficas. Sus escritos muestran influencias masónicas, especialmente en el uso de símbolos y rituales para expresar verdades espirituales y filosóficas
7. Una vida muy parisina
Se mudó frecuentemente a París, residiendo en barrios intelectuales y artísticos que favorecían sus interacciones con diversos pensadores y místicos. Lévi también frecuentó círculos esotéricos y sociedades secretas, enriqueciendo así sus conocimientos e inspirando sus escritos sobre magia y ocultismo. En París, también enseñaba a estudiantes interesados en la Cábala y el ocultismo, contribuyendo a su creciente fama.
Lévi se casó con Marie-Noémi Cadiot en 1846. Noémi, también conocida bajo el seudónimo Claude Vignon, era una mujer de letras y escultora. Su relación estuvo marcada por tensiones y dificultades. Forzado por el padre de Noémi a casarse después de que ella huyera de casa, Lévi y Noémi tuvieron una relación tumultuosa agravada por pérdidas personales y desafíos profesionales. La pareja tuvo gemelos muertos al nacer y una hija, Marie, que falleció en 1854 a los siete años, un evento que marcó profundamente a Lévi.

Las crecientes tensiones y diferencias personales llevaron a Noémi a dejar a Lévi a principios de los años 1850 para irse con el marqués Alexandre de Montferrier. Su matrimonio fue anulado en 1865, tras años de separación.
Éliphas Lévi falleció el 31 de mayo de 1875 a los 65 años. Pasó los últimos años de su vida en París, donde continuó escribiendo y enseñando ocultismo. Lévi murió en relativa pobreza. Las circunstancias exactas de su muerte no están ampliamente documentadas, pero se menciona que recibió los últimos sacramentos de la Iglesia católica, lo que sugiere una reconciliación con su fe religiosa original antes de morir.















