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1. En los orígenes del Wiccan Rede |
En el corazón de la Wicca se encuentra un principio ético fundamental, el Wiccan Rede. Resumido en la famosa frase, "An it harm none, do what ye will", el Rede anima a los practicantes a vivir según su voluntad, siempre que no cause daño a nadie. Simple en apariencia, esta regla es sin embargo rica en significado y guía a los wiccanos en sus elecciones de vida, tanto a nivel personal como en la práctica mágica. El Wiccan Rede encarna la esencia de la Wicca: una búsqueda de libertad y armonía, equilibrada por la responsabilidad de no hacer daño. Explicaciones.
1. En los orígenes del Wiccan Rede
La palabra Rede proviene en realidad del inglés antiguo y significa "consejo" o "directiva". En Wicca, no se presenta como una ley rígida a seguir, sino más bien como una guía, una invitación a reflexionar antes de actuar. Este enfoque está en perfecta armonía con el espíritu libre e individual de la Wicca, donde cada practicante es alentado a seguir su propio camino respetando ciertos valores éticos fundamentales.
La formalización del Wiccan Rede en la Wicca se remonta a los años 1960. Fue especialmente bajo la influencia de Doreen Valiente, una figura clave del movimiento wiccano, que la famosa frase "An it harm none, do what ye will" tomó una forma concisa y fácilmente reconocible. Inspirada en principios de libertad y responsabilidad, esta regla fue adoptada en la Wicca moderna como un marco ético simple pero poderoso.

Foto: Fundación Doreen Valiente
La frase en sí misma se traduce aproximadamente al francés como:
"Si no hace daño a nadie, haz lo que quieras"
Simboliza un delicado equilibrio entre la libertad individual y el respeto a la no maleficencia. No es solo un consejo para la práctica mágica, sino una verdadera filosofía de vida: cada acción debe ser reflexionada en términos de consecuencias, y mientras esas acciones no causen daño, son alentadas. Se trata de una regla que valora tanto la responsabilidad como la autonomía, ofreciendo a cada uno la libertad de explorar y florecer, asegurando al mismo tiempo que ese florecimiento no se haga a expensas de los demás.
Aunque este principio se resume en pocas palabras, el texto original es un poco más largo, aquí está la versión redactada por Doreen Valiente:
Debes permanecer dentro de la Ley, en perfecto Amor y perfecta Confianza.
Debes vivir y dejar vivir, tomar justamente y dar justamente.
Camina tres veces alrededor del Círculo para mantener fuera a los espíritus no deseados.
Para atar bien el hechizo cada vez, que el hechizo se diga en rima.
Luz en los ojos y tacto suave, habla poco, escucha mucho.
Honra a los Antiguos en hechos y nombre, que el amor y la luz sean nuestras guías de nuevo.
Ve en sentido horario con la luna creciente, cantando la alegre melodía.
Ve en sentido contrario a las agujas del reloj cuando la luna mengua, y el hombre lobo aúlla junto a la acónito.
Cuando la luna de la Dama es nueva, besa la mano dos veces.
Cuando la luna está en su apogeo, busca el deseo de tu corazón.
Atiende el poderoso vendaval del Norte, cierra la puerta y ajusta la vela.
Cuando el viento sopla desde el Este, espera lo nuevo y prepara el banquete.
Cuando el viento viene del Sur, el amor te besará en la boca.
Cuando el viento susurra desde el Oeste, todos los corazones encontrarán paz y descanso.
Nueve maderas van al Caldero, quémalas rápido y quémalas lento.
El abedul en el fuego representa lo que la Dama sabe.
El roble en el bosque se alza con poder, en el fuego trae la visión de los Dioses.
El serbal es un árbol de poder que hace florecer la vida y la magia.
Los sauces a la orilla del agua están listos para ayudarnos a la Tierra de Verano.
El espino se quema para purificar y atraer a las hadas a tu vista.
El avellano, el árbol de la sabiduría y el aprendizaje, añade su fuerza al fuego brillante que arde.
Blancas son las flores del manzano que nos trae frutos de fertilidad.
Las uvas crecen en la vid dándonos tanto alegría como vino.
El abeto marca el perenne para representar la inmortalidad vista.
El saúco es el árbol de la Dama, no lo quemes o serás maldito.
Cuatro veces los Sabbats Mayores marcan en la luz y en la oscuridad.
Cuando el año viejo comienza a menguar, el nuevo empieza, ahora es Samhain.
Cuando llega el tiempo de Imbolc, observa las flores a través de las nieves.
Cuando la rueda comienza a girar, pronto arderán los fuegos de Beltane.
Cuando la rueda gira hacia Lamas, la noche trae poder al rito mágico.
Cuatro veces caen los Sabbats Menores, usa el Sol para marcarlos todos.
Cuando la rueda gira hacia Yule, enciende el tronco, el Cornudo gobierna.
En primavera, cuando la noche iguala al día, es tiempo de que Ostara venga a nuestro camino.
Cuando el Sol ha alcanzado su altura, es tiempo de que Roble y Acebo peleen.
La cosecha llega para todos cuando cae el Equinoccio de Otoño.
Presta atención a la flor, arbusto y árbol, por la Dama serás bendecido.
Donde las aguas ondulantes van, lanza una piedra, la verdad conocerás.
Cuando tengas y sostengas una necesidad, no escuches la codicia de otros.
Con un tonto no pases tiempo ni seas contado como su amigo.
Encuentro alegre y despedida alegre, ilumina las mejillas y calienta el corazón.
Presta atención a las Tres Leyes, debes hacer tres veces mal y tres veces bien.
Cuando la desgracia sea suficiente, lleva la estrella en tu frente.
Sé verdadero en el amor, esto debes hacer a menos que tu amor sea falso contigo.
Estas ocho palabras cumplen el Rede: "An Ye Harm None, Do What Ye Will"
2. Los principios éticos detrás del Rede
El Wiccan Rede se basa en dos conceptos esenciales que también resuenan en la vida en sociedad libre en general.
El primer principio, "no dañar" (no hacer daño), está en el corazón de la ética wiccana. Se trata de asegurarse de que cada pensamiento, palabra y acción esté guiada por la intención de no causar ningún daño, ya sea a otros, a uno mismo o a la naturaleza. Este respeto hacia la vida en todas sus formas refleja la creencia wiccana en la interconexión de todas las cosas. Al seguir este principio, los wiccanos cultivan una relación armoniosa con su entorno y los seres que viven en él, reconociendo que cada acción puede tener repercusiones mucho más allá de lo que se percibe inmediatamente. Es en cierto modo una teorización del principio de contresort.
Paralelamente, el Rede fomenta la libertad de acción individual con la frase "do what ye will" (haz lo que quieras). A diferencia de muchas reglas religiosas a veces rígidas, la Wicca pone énfasis en la autonomía personal. Cada individuo está invitado a seguir sus propios deseos, a explorar su propio camino espiritual, sin restricciones ni dogmas. Esta libertad es valiosa, porque permite a cada wiccano crecer, aprender y realizarse según sus propias necesidades y aspiraciones.
La belleza del Wiccan Rede reside en cómo estos dos principios se unen. Se ofrece la libertad individual, pero está moderada por la responsabilidad de no causar daño. Conciliar estos dos aspectos implica una reflexión: antes de seguir el propio camino, es crucial considerar las consecuencias de las acciones. Cada decisión, cada hechizo, cada gesto debe ser cuidadosamente pensado para asegurarse de que respeta el principio de no dañar. Así, la libertad de actuar no es un poder sin límites, sino un privilegio que conlleva una responsabilidad hacia el mundo.
3. El Rede y la regla de tres
Complementando el Wiccan Rede, la regla de tres es otro principio fundamental de la Wicca, siempre relacionado con las consecuencias de nuestras acciones. La regla de tres, a menudo formulada así: "Todo lo que hagas, bueno o malo, te volverá tres veces", invita a una reflexión profunda antes de actuar, ya que sugiere que la energía enviada al universo regresa, amplificada, hacia su emisor.
Esta regla no debe verse como un simple castigo o recompensa. Hace eco de la ley del karma o del contraconjuro en otras tradiciones, subrayando que toda acción, ya sea benevolente o malintencionada, produce repercusiones a mayor o menor escala. Si una persona envía amor, generosidad o protección, puede esperar recibir bendiciones multiplicadas a cambio. De igual manera, si provoca daño o sufrimiento, esa energía negativa se volverá contra ella con más fuerza.
El Rede y la regla de tres funcionan en armonía en la vida espiritual de los wiccanos. El Rede establece la ética básica: no hacer daño, mientras se sigue libremente el propio camino. La regla de tres, por su parte, aporta un aspecto más cósmico y espiritual a esta ética, recordando que cada acción tiene repercusiones. Así, incluso cuando el Rede permite la libertad de acción, la regla de tres recuerda que es esencial estar siempre consciente de las energías que se ponen en movimiento.
4. El Rede en la práctica mágica
Cuando se trata de lanzar hechizos o participar en rituales, el principio de "no hacer daño" se convierte en una guía que orienta cada decisión y cada gesto.
En cada ritual o hechizo, el wiccano debe preguntarse: "¿Podría lo que hago dañar a alguien, directa o indirectamente?" Esta reflexión no solo se refiere a las consecuencias inmediatas, sino también a las repercusiones a largo plazo. Un ejemplo: si alguien desea atraer el amor, el Rede le insta a asegurarse de que ese hechizo no manipule la voluntad de otra persona. Sería contrario a la ética wiccana forzar los sentimientos de alguien, incluso por medios mágicos. El objetivo es dejar la libertad a cada ser mientras se alinean los propios deseos con una intención positiva y benevolente.
La responsabilidad en la magia es un concepto clave para los wiccanos. Cada acción mágica tiene consecuencias, y estas consecuencias no siempre se limitan al efecto inmediato. El Rede recuerda que todo acto, incluso dentro de un ritual, puede afectar a otras personas o al medio ambiente, a menudo de manera imprevisible. Por ello, se anima a los wiccanos a ser plenamente conscientes de las energías que invocan y de las fuerzas que manipulan.
La responsabilidad también implica estar dispuesto a asumir las repercusiones de los propios actos, ya sean positivas o negativas. Al alinear su práctica con el Rede, los wiccanos actúan con conocimiento de causa, con una conciencia aguda de las fuerzas en juego y de los posibles impactos sobre sí mismos, su entorno y el mundo natural.
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