Ignorar y pasar al contenido
AeternumAeternum
¿Cómo usar dos dagydes en un trabajo de pareja?

¿Cómo usar dos dagydes en un trabajo de pareja?

EN EL SUMARIO...

 

1. ¿Cómo colocar las dos dagydes?
2. ¿Cómo elegir la intención del ritual?
3. ¿Qué hacer durante la combustión?
4. ¿Y después?


Usar dos velas dagydes permite representar dos presencias distintas, dos polaridades, dos corazones en interacción. No es una herramienta de control. No es un conjuro de amor impuesto. Es una manera de trabajar sobre un vínculo vivo, ya sea afectivo, amistoso, familiar o incluso profesional. Este doble ritual actúa sobre el espacio entre los dos seres. Ayuda a clarificar, nutrir, reparar o separar — según la intención planteada.

1. ¿Cómo colocar las dos dagydes?

Eliges una dagyde para cada persona involucrada. Las personalizas: nombre, foto, objeto testigo, color relacionado con la energía de cada uno. Puedes colocarlas cara a cara si quieres fortalecer el vínculo, espalda con espalda si quieres calmar una tensión, o a distancia si quieres cortar lo que pesa.

Puedes unirlas con un hilo, una cuerda, una cinta, una cadena simbólica. El vínculo representa el apego, la comunicación, la memoria compartida. Puede ser suave, tenso, anudado, según lo que quieras mostrar. Depende de ti contar el estado del vínculo mediante la puesta en escena.

Lo que colocas visualmente, también lo colocas energéticamente.

2. ¿Cómo elegir la intención del ritual?

Puedes trabajar en la armonía en la pareja, el regreso de un diálogo, el apoyo en una prueba, el fin de una crisis o la separación clara. Lo que importa es que nombres tu intención con lucidez. No buscas controlar al otro. Abres un espacio para que el vínculo evolucione.

Puedes decir: “Nutro la escucha entre nosotros dos.” O “Corto la espera que me pesa.” O también: “Pido claridad en este vínculo.” No planteas una petición contra alguien. Planteas una intención a través de la relación.

3. ¿Qué hacer durante la combustión?

Enciendes las dos dagydes, con unos segundos de diferencia. Observas las llamas. Miras si bailan juntas, si una titubea, si la otra se apaga. No buscas una interpretación automática. Escuchas el lenguaje del fuego.

Si has unido las dagydes con un hilo, puedes dejar que se consuma, se derrita, caiga. O cortarlo voluntariamente si el ritual busca una ruptura. También puedes acercar las velas una a la otra, o alejarlas progresivamente. Cada gesto forma parte del trabajo.

Puedes permanecer presente todo el tiempo, o volver al final para cerrar el espacio.

4. ¿Y después?

Recoges la cera. Si has trabajado para fortalecer un vínculo, puedes enterrar los dos restos juntos, o guardarlos en una bolsa común. Si has trabajado para separar o aligerar, entierras o tiras las ceras en lugares diferentes.

Usar dos dagydes en un trabajo de vínculo es realizar un acto simbólico fuerte. No fuerzas nada. Acompañas un movimiento. Y en este gesto, devuelves al vínculo su lugar justo.

Olivier de Aeternum
Par Olivier de Aeternum

Apasionado por las tradiciones esotéricas y la historia del ocultismo desde las primeras civilizaciones hasta el siglo XVIII, comparto algunos artículos sobre estos temas. También soy co-creador de la tienda esotérica en línea Aeternum.

Únete a la comunidad Aeternum en nuestro grupo de Facebook: consejos, trucos, rituales, conocimientos, productos en un ambiente amable.
¡Voy!
Carrito 0

¡Tu carrito está listo para recibir tus maravillas!

Descubra nuestros productos