Presentación general del apóstol Felipe
San Felipe, originario de Betsaida en Galilea, fue uno de los doce apóstoles de Jesucristo. Primero fue discípulo de Juan el Bautista antes de seguir a Jesús, respondiendo inmediatamente a su llamado. Fue él quien llevó a Natanael (a menudo identificado con Bartolomé) a conocer a Jesús. Mencionado principalmente en el Evangelio según Juan, Felipe desempeña un papel clave durante el milagro de la multiplicación de los panes y en el encuentro con griegos que deseaban ver a Jesús. Después de Pentecostés, partió a evangelizar en varias regiones de Asia Menor, especialmente en Frigia y Escitia. Se dice que murió como mártir, crucificado en Hierápolis, en Frigia, aunque algunas tradiciones afirman que murió por causas naturales.
Símbolos y apariencias del apóstol Felipe
San Felipe suele representarse con una cruz o panes, en relación con su papel en la multiplicación de los panes. También a veces se le muestra sosteniendo un rollo o un libro, simbolizando su predicación del Evangelio. Sus representaciones varían según los relatos de su martirio, algunos mostrándolo crucificado boca abajo.
Mitos y leyendas del apóstol Felipe
Según los Hechos apócrifos de Felipe, habría realizado numerosos milagros, incluyendo la resurrección de muertos y la curación de enfermos. Relatos posteriores cuentan que fue crucificado cabeza abajo, al igual que San Pedro, durante su martirio en Hierápolis. Otras tradiciones indican que vivió hasta una edad avanzada y que fue enterrado en esa misma ciudad. Sus reliquias fueron descubiertas en 2011 en Hierápolis, confirmando la importancia de este lugar para su culto.




























